• agosto 19, 2022

Daniel Martinazzo: «La grieta nos hace minar la confianza en los otros»

Daniel Martinazzo: «La grieta nos hace minar la confianza en los otros»

Es una leyenda del hockey sobre patines, empresario, dirigente deportivo, padre de tres hijos. A los 16 años ya integraba la Selección Senior. Con varios campeonatos internacionales en su haber, recibió el Konex de platino como mejor deportista de la década. Hincha de River, a sus 64 años no se guarda nada. En una entrevista emitida en el programa La Ventana, conducido por Juan Carlos Bataller y Juanca Bataller Plana, habló sobre sus pasiones, sus temores y qué lo hace feliz.

-¿Qué es lo que le interesa hoy a Daniel Martinazzo?

-La historia, que es algo que me gusta mucho, y la gestión deportiva. La historia como lector. La he profundizado bastante. La leo mucho y la gestión deportiva cumplo ahora 30 años ininterrumpido de dirigente deportivo. Dirigente de Federación, de club, de confederación. Y ahora de lo que es el hockey mundial y Panamericano, que soy el presidente del Comité de Panamericanos y que eso me ha dado la obligación de transmitir todo lo que uno sabe.

-A veces un buen jugador, no necesariamente es el mejor a la hora de dirigir.

No tiene nada que ver. Es como ser un gran jugador y después creer que se puede ser un muy buen director técnico. Eso hay casos que son así. Johan Cruyff, por ejemplo. Pero bueno, son las excepciones de la regla.   

Uno en un club maneja una comunidad más pequeña. Sus resoluciones impactan, por supuesto, pero de manera más pequeña. Pero después, cuando a lo mejor uno está en una federación, como me tocó el caso a mí, la Federación de Patín. Y bueno, uno cuando toma una medida tiene que pensar en todos.  

– Consiguió todo en la cancha, así que no tenés cuenta pendiente.

No creo que sea eso. La verdad que terminé es cierto, terminé pleno. Diría que la palabra correcta sería esa. Pero después yo no extrañé porque desde la parte final de mi carrera deportiva como jugador, identifiqué perfectamente que mi vocación era la dirigencia. Entonces me bajé de los patines y bueno, volví a la Argentina y me convertí en presidente de la Federación.

¿Si le quedara un día de vida, con quién elegiría pasarlo?

Con mi mujer y mis hijos.

¿Y si pudiera tener una charla con alguien que ya falleció, con quién sería?  

Sería con mi madre. Y me gustaría dialogar sobre los mandatos.

En esos mandatos, ¿hay algo que quedó que no resolvieron o porque hay algo que le quedó?

Bueno, tanto como no resuelto, no hablo en cuanto al mandato. En dialogar más los mandatos. Por supuesto que lo he ido aprendiendo más de grande. Pero los padres solemos transmitir. El título del mandato. Y me parece a mí que todas las aristas, todas las digamos, el diálogo que tiene que haber alrededor de un mandato, tiene que ser más amplio que directamente una frase. Porque a veces uno se queda con esa frase que como es, como lo dice la misma palabra, es un mandato. Entonces cala muy profundo en el ser humano, pero tiene sus matices y esos son los matices que hay que dialogar. Lo he aprendido de grande y lo bueno y también lo práctico de cada uno, lo aprende y lo practica de cara a los hijos, si hay mandatos, si ahora tienen matices.

 ¿Por dónde se informa?

Por internet Todo lo que son los diarios de San Juan Digitales. No veo ni televisión de Buenos Aires, ni leo los periódicos de Buenos Aires ni todo lo demás, radio, diarios todo lo hago por Internet.

-¿Lo de Buenos Aires tiene que ver con un poco no caer en esta grieta que nos divide tanto?

Bueno, puede llamársele grieta, puede llamársele un poquito de salud mental. Yo creo que todos vivimos en este temblor permanente y que uno tiene que buscar los anticuerpos. Las personas tóxicas siempre hablamos de lo mismo y siempre una queja. Y bueno, yo la verdad es que ya no me gusta.  

Imagen de 1966, donde se encuentra Daniel Martinazzo, en el fondo de su casa, cuando tenía 8 años. Se lo
puede observar a Daniel en pose de hockista, con patines de madera como se usaba en aquel entonces.
Fuente: Fundación Bataller.

El 50% de la economía argentina está en negro. ¿Cuál es la causa principal?  ¿Los impuestos y cargas son muy altos? ¿El Estado no brinda los servicios que debe? ¿Los argentinos somos evasores? ¿Hay demasiada corrupción en el Estado?

Ninguno. La confianza. Creo que nosotros hemos roto, hemos perdido la confianza. No ya de cara a la pregunta, exactamente como me la están haciendo. Pero si tengo que responderte, digo la confianza en lo que nos hemos perdido entre gobernantes y gobernados, entre ciudadanos de un lugar y del otro, de una clase y otra. Porque esta desconfianza, o mejor dicho, esta falta de confianza que nos deberíamos dar es algo que está muy en el sustrato de nuestra sociedad.

Lo grave es la falta de confianza sobre lo que hace el otro. Para mí es un tema  más profundo el tema de la confianza que ahora nos damos cuenta que verdaderamente esto de la grieta que también es bastante conveniente o mejor dicho a varias de las partes le conviene y también nos hace minar la confianza entre los actores de la sociedad. 

 -¿Qué virtud destaca a la hora de elegir un colaborador?  

Honestidad y actitud hacia el trabajo. Lo hablo como empresario. Yo no puedo estar trabajando pensando que alguien me es deshonesto. No, porque mi rol es uno y creo que tampoco le pasa. También le pasa a la otra persona sobre la cual puede ser mi superior. No puede estar pensando ocupado o preocupado en mi deshonestidad o en mi falta de actitud hacia el trabajo.

-¿Ha sufrido decepciones?

Sí. Tanto en lo deportivo como en lo empresarial. Por supuesto, uno ha confiado en gente y después se ha visto decepcionado. Pero también forma parte del quehacer, porque también tengo que mirar la otra parte, la cantidad de gente que encontré me respondieron.

-¿Que disfruta o disfrutó más en su vida?: ser jugador del club de hockey, de la Selección Argentina, ser empresario o ser dirigente internacional del hockey.

Todas he disfrutado. Primero porque las he hecho por decisión personal. Eso como primera medida. Cada una de las cosas tiene funciones, ambiciones, deseos diferentes. Pero en realidad lo más importante es que todas las he hecho con satisfacción, que es una parte para mí fundamental cuando uno hace aún muchas veces que me ha tocado en todo eso, en toda esa faceta como jugador bueno, yo les cuento mi vida personal. O sea, a los 26, 27 años sufrí el miedo escénico de una manera muy fuerte. Jugaba en el Liceo.

-No era fácil ser Daniel Martinazzo o llevar un peso muy fuerte.-Bueno, sí. Lo que les quiero transmitir es que uno también sufre. Y bueno, fue la primera vez que llegué a la parte de terapia para que me ayudasen a superar esta situación. Quiero decir con esto, que en todas he tenido dificultades, aun no sabiendo cómo resolver los problemas.  

  

-¿Cómo juzga el gol de Maradona a los ingleses con la mano?  

Es parte del juego tanto como no se piensa. No sé. Es parte del juego. Hay un árbitro. Hay una acción. De un jugador que la hizo porque tiene esa habilidad, porque encontró el momento.  

¿A qué le teme más? ¿A la muerte, a la decrepitud, a la soledad o al dolor?

-El dolor, la muerte por supuesto que hoy día puedo razonarla, pero no la puedo sentir por lo tanto tampoco puedo definir una actitud en el momento. La decrepitud acepto qué me van llegando las limitaciones. La soledad no, creo que el dolor.

-Si le ofrecen ser candidato ¿Cuál sería su respuesta?  

-Bueno la verdad que cada uno toma sus decisiones yo siempre he tenido una actitud hacia mi persona  en cuanto al desarrollo del sentido del bien común, siempre pensado que uno tiene que trabajar en la comunidad donde vive en el lugar que más le guste. A mí me ha gustado la dirigencia deportiva porque uno le aporta hay un sentido de trascendencia amplio. Sería un tema debería estar de acuerdo mi familia y creo que sería un poco un combo de todo. Me han ofrecido muchas veces ser candidato y sería un poco un combo de todo también las personas que te lo plantean ¿En qué lugar? Porque no soy lo que a veces critico no me gusta hacerlo.

-¿Qué es lo que más extraña de Europa?

En realidad, la calidad de vida, el desarrollo personal cumplo 30 años que volví detrás de una gran ilusión que es mi país, es mi país.

-Si hoy pudiese regresar al momento que decidió volver a San Juan ¿Qué haría?  

-Lo mismo, invertiría en San Juan, no tengo duda porque lo hice por supuesto hay un hay una connotación de país también en mi decisión de Argentina, pero hubiese hecho lo mismo. No me hubiese ido a otra provincia, lo hubiera hecho en San Juan porque he estado convencido por lo tanto me pueden ir a haber ido mejor o peor las cosas. Algunas cosas me salieron mejor, otras peor, pero en definitiva no me pesa en la mochila porque lo hice con convicción y bueno son parte de los resultados.

-¿Que deportista internacional nacional o local admira más?

-Emanuel Ginóbili y Lionel Messi

¿Cuál es su prócer preferido?

-Sarmiento y Belgrano. Sarmiento a pesar de ser discutido rescato su impronta, su visión, su pasión por hacer que las cosas salgan pesar en su letra, en su palabra, en su pensamiento y en su pensamiento, pero creo que también tiene que estar enmarcado precisamente en la época. Hay que poner todo en contexto.

– ¿Qué paso en el ‘89 con la Selección Argentina que jugó en San Juan? Entre Agüero y usted tuvieron que elegir uno de los dos.

-Primera medida yo no era el que elegía, sí hubo que hacer una elección yo no era el que elegía Miguel eligió. Considero que los jugadores que tenía para la selección de San Juan era lo que él tenía en mente o lo que consideraba que le iban a servir para esa selección y también es cierto que yo ya tenía una cierta edad ya tenía 31 años había cumplido un ciclo sumamente importante en la selección Argentina y acepte de buena gana la decisión.  Para mí no fue dramático, como también fue mi retiro del hockey o sea creo que yo estaba en la parte final de la Selección Argentina si es que no estaba ya qué no le no le integre y después nunca más la volví a integrar.

Equipo campeón. En esta imagen posa el conjunto ganador del Mundial de Hockey 1978, que tuvo a San Juan como sede. Parados, de izquierda a derecha, Santos Alvarez, director técnico; Trivisono; Saúl Saidel, integrante del Comité Ejecutivo; Raúl Martinazzo; “Cola” Andino; Mario Agüero; Daniel Martinazzo y el profesor Luis Jorge Anea. Hincados, Maldonado, Mario Rubio, Héctor Peña, Héctor Pérez, Julio Briones y Carlos Coria (Foto proporcionada por familia de Santos Alvarez)