• 6 de junio de 2026

Victoriano Bustos, la sorpresa del golf argentino

Victoriano Bustos, la sorpresa del golf argentino

El joven talento de San Juan fue convocado a la Selección Argentina de Golf. En una charla íntima, el adolescente de la categoría prejuvenil analiza su brillante presente, los sacrificios familiares de una herencia docente y el sueño de representar al país en el próximo Sudamericano.

Una nota de Emmanuel Castro

El golf sanjuanino vuelve a inscribir su nombre en las páginas doradas del deporte nacional. Victoriano «Vico» Bustos, con apenas un puñado de años y una madurez que asombra, recibió la citación oficial de la Asociación Argentina de Golf (AAG) para integrarse al seleccionado nacional estable. Este llamado no solo premia su proyección, sino que lo habilita de forma directa para vestir la camiseta celeste y blanca en las competencias internacionales más exigentes del calendario ecuménico.

La convocatoria llega como el corolario perfecto a una temporada de despegue absoluto. Tras un 2025 de afianzamiento, «Vico» ratificó todas las expectativas en el inicio de este 2026. En sus primeras incursiones en el exigente circuito de torneos nacionales, el sanjuanino demostró que no viaja para rellenar el tablero: clavó un segundo puesto en «Sierra de la Ventana» y un tercer escalón en «Costa Esmeralda». Semejante regularidad lo catapultó a la tercera posición del ranking argentino prejuvenil y lo consolidó firmemente en la vanguardia del selectivo de la Federación de Cuyo.

Vico con sus pilares, su papá Raúl “Coco” Bustos y su mamá Natalia Victoria Steiner.
Sus primeros pasos en el Golf, con 7 años ya sabía lo que quería para su carrera.

Detrás de cada swing milimétrico y de la precisión mental que exige la disciplina, se esconde una historia de esfuerzo y profunda identidad local. Hijo de Natalia Victoria Steiner y Raúl “Coco” Bustos, dos reconocidos docentes de nuestra provincia, Victoriano sabe perfectamente lo que cuesta sostener una carrera en un deporte históricamente asociado a presupuestos elevados.

Los malabares económicos de sus padres y el respaldo anímico e institucional de la Federación de Cuyo configuran el verdadero motor de esta travesía. En esa sinergia entre el esfuerzo del hogar y la contención deportiva radica la fórmula que hoy ubica a este juvenil a las puertas de disputar el Campeonato Sudamericano en suelo argentino, donde el plantel nacional buscará hacer valer la localía para retener el título continental.

—¿Por qué elegiste el golf y qué fue lo que te terminó enamorando de este deporte?

Elegí este deporte porque, en lo personal, me parece más mental que físico. Me ha ayudado muchísimo en la disciplina de juego; el hecho de estar entrenando en el Club todos los días, aunque no pase la jornada entera ahí, me ordena. Siempre hago el mayor esfuerzo para pegarle a la pelotita blanca lo mejor posible y eso es lo que me da satisfacción. Lo que me enamoró es que el golf es como un arte escondido en un deporte. Cada swing, cada golpe, cada tiro que querés inventar y cada vuelo de pelota que imaginás en tu cabeza, lo podés ejecutar. Me apasiona la cantidad ilimitada de cosas que podés hacer teniendo solamente un palo y una pelota.

—¿A qué edad empezaste y cómo recibís esta citación tan importante a la Selección?

Empecé a los tres años y medio, más o menos. Mi papá me regaló unos palitos de plástico y me llevaba al Club a jugar. Recién a los seis o siete años decidimos formalmente que este iba a ser mi deporte. Esta convocatoria es un orgullo total; hay muy pocas cosas en mi vida que me generen tanta emoción como ser designado para representar a mi país. Es una sensación muy satisfactoria ver que tantos años de entrenamiento y tanto laburo están dando sus frutos. Ponerme la celeste y blanca es algo muy fuerte. Este año somos locales en el Sudamericano; tengo mucha fe en que, si mi golf me lo permite, voy a hacer un gran papel para ayudar a que Argentina se quede con el título.

Victoriano en plena competencia.

—En el plano de los objetivos, ¿cómo lográs equilibrar la alta competencia con las exigencias de la escuela?

El colegio y el deporte los llevo de la mano, al 50 y 50. Gracias al apoyo de los directivos y de los profesores puedo cursar de forma presencial: no me llevo ninguna materia y mantengo un buen promedio. Cuando viajo, rindo y envío todas las tareas de manera online; cuando estoy en San Juan, asisto al aula. Trato de ser muy responsable y dar el 110% en cada cosa que hago. Uno de mis objetivos, además de entrar al plantel nacional, es llevar los estudios al día para poder ganarme la posibilidad de ir a estudiar y competir en Estados Unidos en el futuro.

—¿Qué rol juega tu familia en este presente tan luminoso?

Mis viejos son las personas más importantes de mi vida. Pero también siento que todas aquellas personas que ponen un granito de arena para que a mí me vaya bien forman parte de mi familia y de mi contención. La Federación de Cuyo nos apoya siempre en esta travesía, no solo desde lo económico sino también en lo anímico. Estoy sumamente agradecido de cada persona que me ayuda a ser un mejor golfista y, por sobre todas las cosas, una mejor persona. Yo no tengo sueños específicos de ganar tal o cual torneo; mi gran meta es terminar de jugar al golf cuando sea grande y mirar hacia atrás sintiéndome satisfecho de haber dado lo mejor de mí todos los días, en el deporte, en el colegio y en la vida misma. Eso me haría mucho más feliz que cualquier trofeo.

Victoriano con su segundo puesto en el Abierto de “Sierras de la Ventana”.

Nombre completo: Victoriano Bustos.

Categoría: Prejuvenil.

Ranking Nacional 2026: 3° puesto (alcanzó el 2° escalón del podio en mayo).

Palmarés reciente: Subcampeón en el Abierto de «Sierra de la Ventana» y 3° puesto en «Costa Esmeralda».

Referente internacional: Tiger Woods. «Es un atleta de máximo nivel que logró algo impresionante desde muy chico, un espejo donde mirarme», destaca el sanjuanino.