- 14 de febrero de 2026
Una reforma electoral en la que se privilegia la urna

En el primer semestre del año, los diputados sanjuaninos van a discutir los cambios en el sistema electoral provincial.
Y como corresponde a un tema de tanta trascendencia política, hay rumores por todos lados.
Hay cuestiones básicas que no deberían entrar a discutirse.
Por ejemplo, la boleta única. En las elecciones pasada, quedó demostrado que es un sistema de fácil adaptación por el votante y grandes ventajas desde lo económico y le da más chances de control a las fuerzas más chicas.
Hay cuestiones que servirán de distracción en los medios, pero no son de fondo como quienes piden que en la boleta de gobernador y vice, sea con paridad de género.
En realidad, sería difícil de explicar porque son dos categorías diferentes. Eso sí, ese debate puede esconder otros…
El tema principal es si se decidirá por un sistema de voto directo o habrá un sistema similar a Ley de Lemas, SIPAD, Colectoras o como se llame, que distorsiona la voluntad del votante.
En tiempos en los que los partidos políticos se devaluaron tanto que en la mayoría de los casos se presentan frentes que unen incluso a quienes piensan muy diferente, el gran desafío es poder dirimir candidaturas evitando que se rompa el acuerdo electoral.
Una muestra de la distorsión de este sistema se da en los cuerpos legislativos. Hay intendentes que ganaron con el aporte de quienes integraron su frente, pero tienen profundas diferencias a tal punto que los concejales del otro lado le votan todo en contra.
Para un sector del oficialismo, este mecanismo es visto como una herramienta pragmática para ordenar la interna y ampliar el frente electoral.
Sin embargo, esa misma alternativa es la que mayor costo político podría acarrear. Dentro del propio Gobierno hay dirigentes que advierten que avanzar con listas colectoras sería reproducir un sistema similar a la ley de lemas, fuertemente criticado por la ciudadanía sanjuanina en experiencias anteriores. “La gente no quiere volver a ese esquema”, admiten en privado legisladores oficialistas que reclaman un cambio más profundo y claro en las reglas de juego.
El mismo gobernador Marcelo Orrego fue un gran crítico del sistema electoral vigente. Por lo que el oficialismo tendría que ir en contra de lo que se pensaba en su momento.
Eso sí, se les complica el armado electoral si sólo dejan un candidato por frente.
Por ejemplo, si van juntos con el Partido Bloquista, sería muy difícil dirimir internas en algunos municipios. Y sería casi imposible acordar con La Libertad Avanza.
Hay que ver qué se termina privilegiando, el armado electoral o la reforma que pide el ciudadano…

