- 13 de diciembre de 2025
Mala praxis
La condena a la obstetra reavivó el debate sobre un tema que abarca a todas las profesiones y que seguramente dará lugar a resonantes juicios en el futuro.

La mala praxis va mucho más allá del tema médico
Mala praxis se refiere a la actuación negligente, imprudente o falta de habilidad de un profesional, comúnmente médico, pero también abogados, ingenieros, arquitectos, psiquiatras, contadores, o gasistas matriculados, que causa daño al paciente o cliente, incumpliendo los estándares de su profesión y derivando en responsabilidad civil o penal. Se manifiesta por impericia (falta de conocimiento), imprudencia (falta de cuidado) o negligencia (omisión de deberes), resultando en errores como diagnósticos erróneos, tratamientos inadecuados, edificios con problemas, juicios que se pierden o falta de información.
La sentencia contra Daniela Saldívar por la muerte de un bebé expuso el tema en toda su dimensión y abrió una grieta entre la Justicia y el sector sanitario. Mientras la familia clama por una pena más severa, hay preocupación entre los profesionales de la salud. Pero el tema va mucho más allá ya que se extiende a abogados, ingenieros, arquitectos y otras profesiones donde la impericia o la negligencia pueden causar graves daños.
El juicio que mantuvo en vilo a San Juan durante veinte días concluyó con una resolución que no dejó a nadie indiferente. La obstetra Daniela Saldívar fue condenada a un año de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación profesional por la muerte de Lorenzo Narváez Barrionuevo, ocurrida en el Hospital Rawson en 2021. El fallo, dictado por el juez Alberto Caballero, desató una tormenta de reacciones que expone la tensión entre la búsqueda de justicia y la defensa del ejercicio médico.
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La expectativa por la sentencia creció a lo largo de la jornada final. Antes de conocer el veredicto, Saldívar tomó la palabra para insistir en su inocencia y reivindicar su compromiso profesional. “En ningún momento uno pretende hacerle daño a una criatura; al contrario, siempre se busca por todos los medios brindarle lo mejor a ese bebé que está naciendo”, expresó con voz quebrada.
Minutos después, el juez anunció la condena: prisión en suspenso y la prohibición de ejercer durante cinco años. La decisión se alejó del pedido de la Fiscalía, que había solicitado tres años y medio de cárcel efectiva, y también del reclamo de la familia, que esperaba una sanción más dura. Para el entorno médico, la inhabilitación fue un golpe difícil de asimilar, aunque celebraron que no se dictara prisión efectiva.

Daniela Saldívar: “Obré bien y conforme a las guías médicas. Nunca imaginé estar en un juicio. No estudiamos para esto.”
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La defensa de Saldívar adelantó que apelará. “Obré bien y conforme a las guías médicas”, sostuvo la profesional en declaraciones posteriores. Negó haber realizado la maniobra de Kristeller, cuestionada por la familia, y atribuyó la muerte del bebé a una doble circular de cordón no detectada en las ecografías. “Nunca imaginé estar en un juicio. No estudiamos para esto”, lamentó.
Mientras tanto, la mamá de Lorenzo, Nadia Barrionuevo, no oculta su indignación. “Claramente no me pareció justo. Esperamos que la justicia siga actuando a nuestro favor porque las pruebas están”, afirmó en diálogo con este medio. Su relato refleja el dolor y la bronca que persisten tras la sentencia. “Me molesta mucho que la doctora salga a victimizarse. Si alguien trabaja con profesionalismo, no tiene por qué tener miedo”, dijo con firmeza.
Barrionuevo asegura que hubo violencia en el parto y que la maniobra negada por la obstetra está documentada. “No solo en papeles y testigos, sino en mi cuerpo. Ella dice que no tengo secuelas, y sí me quedaron”, subrayó. También reveló que analiza apelar junto a su abogado: “No me parece para nada justo. Se trata de la vida de una persona”.

Laura Romarión: “No estamos persiguiendo médicos. Investigamos conductas antijurídicas cometidas por cualquier persona, sea médico, abogado o ingeniero.”
Las repercusiones
El caso Saldívar no es un expediente más. Desde el inicio, generó una ola de comunicados y posicionamientos. La Asociación de Obstetricia y Ginecología de San Juan expresó su “profunda preocupación” por el impacto del fallo y advirtió sobre la necesidad de evaluar los actos médicos con “seriedad técnica y pleno respeto a los procedimientos”. “La ginecología y la obstetricia se desarrollan en contextos clínicos dinámicos, urgentes y muchas veces imprevisibles”, remarcaron, alertando sobre el riesgo de criminalizar la profesión.
En la misma línea, el Sanatorio Argentino, donde Saldívar se desempeña, respaldó a la médica y destacó su “calidad humana, ética y compromiso ejemplar”. “La medicina no es una ciencia exacta; se practica en escenarios complejos y urgentes”, señalaron, llamando a la prudencia y al respeto por el debido proceso.
Del otro lado, el Consejo de Fiscalías y Asesorías (CONFIAS) salió al cruce de las críticas. “Nadie es juzgado por ser médico”, enfatizó en un comunicado que busca despejar dudas sobre el accionar judicial. “No se persigue a profesionales por equivocarse, sino por obrar con negligencia o impericia”, aclararon. Según datos oficiales, desde 2021 se registraron 98 denuncias por mala praxis en la provincia, pero solo tres llegaron a juicio.
La presidenta de CONFIAS, Laura Romarión, reforzó el mensaje. “Investigamos conductas antijurídicas cometidas por cualquier persona, sea médico, abogado o ingeniero”. También recordó que la sentencia contra Saldívar no está firme y que la profesional puede seguir ejerciendo hasta que se resuelvan las apelaciones.

Nadia Barrionuevo: “Esperamos que se haga justicia por mi hijo como corresponde y que se deje de decir tantas barbaridades en los medios, porque me parece una falta de respeto hacia mi hijo y mi familia.”
El debate trasciende lo jurídico y se instala en la sociedad: ¿cómo garantizar justicia sin paralizar la práctica médica? ¿Dónde trazar la línea entre error y negligencia? Para los familiares, la respuesta es clara: “Esperamos que se haga justicia por mi hijo como corresponde”, reclama Nadia Barrionuevo, mientras denuncia que la obstetra acumula otras denuncias.
En paralelo, el sector sanitario pide seguridad jurídica y protocolos más claros. “Quienes cuidamos no podemos ser objeto de criminalización”, advierte la ASOG, que convocó a sostener un clima de respeto y evitar conclusiones prematuras.
El caso Saldívar expone una tensión que no es nueva, pero que hoy se vuelve más visible: la delgada frontera entre la responsabilidad profesional y la tragedia. Una frontera donde se cruzan vidas, emociones y decisiones que marcan destinos.


