• agosto 5, 2022

Los polémicos requisitos para entrar a ser policía o penitenciario

Los polémicos requisitos para                                     entrar a ser policía o penitenciario

La Secretaría de Seguridad abrió la preinscripción para las diplomaturas de ingreso a la Policía y Servicio Penitenciario. La altura y los tatuajes son excluyentes. En el año ‘84 la Corte Suprema fue contra algo similar para estudiar Matemáticas y Astronomía.

La Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público y la Universidad Católica de Cuyo, dieron a conocer que, desde el próximo 8 de agosto se abre la preinscripción para las carreras Diplomatura y Tecnicatura en Seguridad Ciudadana y Penitenciaria de la Escuela de Seguridad Ciudadana. Los interesados deberán preinscribirse ingresando al link correspondiente.

La polémica se planteó por algunos de los requisitos que, en los tiempos que corren, podrían considerarse discriminatorios, y que hasta integrantes de la propia Secretaría no comparten, aunque no opinan públicamente.

Los dos requisitos polémicos tienen que ver con una altura mínima que deben tener tanto hombres como mujeres y el tema de los tatuajes.

Requisitos polémicos

Según la publicación realizada por la Secretaría de Seguridad y Orden Público, para la carrera de la Diplomatura en Seguridad Ciudadana, Tecnicatura y Licenciatura en Seguridad Ciudadana. La altura mínima para las mujeres debe ser 1,60 metros, mientras que para los hombres 1,65 metros.

En cuanto a la Diplomatura en Seguridad Penitenciaria, Tecnicatura y Licenciatura en Seguridad Penitenciaria, la altura mínima debe ser 1,60 metros para las mujeres y 1,65 metros para los hombres.

El otro requisito polémico tiene relación con los tatuajes. En este sentido, la exigencia es no se aceptan ningún tipo de tatuaje en partes visibles de los uniformes de las fuerzas: piernas, brazos, cuello y cara. En caso de la presentar tatuajes menores en zonas visibles deberá removerlos previo egresar.

Dentro de la comunidad no todos están en desacuerdo con estos requisitos. Para muchos, es necesario tener policías en las calles con ciertas particularidades físicas para, en lo posible, marcar presencia ante los delincuentes que caminan por ahí.

Por otro lado, muchos sanjuaninos opinan que un policía con tatuajes no es conveniente, ya que precisamente muchos delincuentes deciden tatuarse por distintos motivos, aunque no todas las personas con tatuajes están al margen de la ley ya que se trata de una tendencia.

También es bueno recordar, dicen los sanjuaninos, que la policía es un organismo semimilitarizado, razón por la cual no pueden agremiarse ni realizar medidas de fuerza, exhibiendo algunas particularidades tales como cabello corto, calzado lustrado, no se permiten aros ni piercing, tampoco tatuajes.

Hay posiciones a favor y en contra, pero lo que se quiere evitar es tener que introducir un cambio por la fuerza y no de forma consensuada. Cambio por la fuerza sería por una resolución judicial sobre un hipotético recurso de amparo que pudiera presentar alguien que se sienta afectado. Incluso es un tema que hasta el propio INADI podría llegar a tratar mediante una denuncia puntual o de oficio, esto último lo menos probable.

En principio, la idea planteada es si bien dejar una altura mínima, que sea de 1,50 metros para hombre y mujeres por igual, aunque es solo una idea que se tiró sobre la mesa el día de la reunión.

También alguien advirtió sobre la existencia de un antecedente judicial sobre un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que daba la razón a un reclamante porque quiso ingresar a un instituto para estudiar profesorado de Matemáticas y Astronomía, pero se exigía entre los requisitos 1,50 metros, y el aspirante medía 1,48. A la Corte no le pareció razonable dejar fuera por dos centímetros a una persona que quería ser docente ya que la docencia no requería de altura física para poder enseñar.

El antecedente judicial

El fallo de la Sala 3 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene fecha 15 de mayo de 1984 y tiene la firma de Genaro Carrió, José Severo Caballero, Augusto Belluscio, Enrique Petracchi y Carlos Fayt, estos dos últimos con voto propio.

El planteo fue realizado por Gabriel Arenzón contra la Dirección Nacional de Sanidad Escolar en cuanto le negó el certificado de aptitud psicofísica que le permita ingresar en el Instituto Superior del Profesorado “Joaquín V. González”, a efectos de seguir el profesorado de Matemáticas y Astronomía. La razón de la negativa radicó en la circunstancia de que el actor no reunía el requisito de altura mínima. En primera y segunda instancia hicieron lugar al amparo. Llegó a la Corte por Recurso Extraordinario Federal presentado por la Administración. La Corte confirmó la sentencia recurrida. La norma involucrada era la Resolución 957/81 del Ministerio de Educación.

El sumario del fallo condensa el pensamiento de los jueces en que, si bien es cierto que los docentes del “pre-primario” y “primario” trabajan sobre una circunstancia humana particularmente sensible, y que sus personalidades (no sus meras apariencias) se convierten en modelos de identificación de los. Cabe preguntarse si no sería más compatible con la estructura democrática de aquél, antes que el requisito del metro y sesenta, para poder ingresar a la carrera docente, la exigencia de un juramento de lealtad a la Constitución Nacional.

Según interpretaron los jueces, la negativa de extender el certificado de aptitud psicofísica, fundamentada únicamente en la estatura del actor -1,48 m.- no guarda razonable relación con el objetivo de estudiar el profesorado de matemáticas y astronomía e importa una limitación arbitraria a los derechos de enseñar y aprender, contemplados en el Art. 14 de la Ley Fundamental, que excede la facultad reglamentaria de la administración.

¿Vienen cambios?

El martes último hubo una reunión en la que participaron el secretario de Seguridad, Carlos Munisaga, el subsecretario, Abel Hernández, el jefe de la Policía, Luis Martínez y el director del Servicio Penitenciario, Adriel Fernández.