- 9 de mayo de 2026
Las Sequias del Dia Cero

El 14 % de los principales embalses de agua podrían secarse según un estudio
Un nuevo estudio advirtió qué lugares del mundo podrían sufrir sequías de día cero en esta década. El Centro de Física Climática del Instituto de Ciencias Básicas en la Universidad Nacional de Pusan, de Corea del Sur, alertó que distintas regiones del planeta podrían enfrentar periodos de escasez de agua sin precedentes, en los que al abrir el grifo no salga agua.
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El estudio utilizó simulaciones de modelos climáticos de última generación para determinar el momento en que la demanda local de agua superará el suministro regional proveniente de las precipitaciones, ríos y embalses.
Este momento se conoce comúnmente como Sequía del Día Cero (DZD por sus siglas en inglés).
Ciudades como Ciudad del Cabo (Sudáfrica) en 2018 y Chennai (India) en 2019 ya han estado cerca de condiciones de DZD, lo que pone de relieve la creciente vulnerabilidad de los sistemas urbanos de abastecimiento de agua para el consumo humano y la agricultura.
El «Día Cero» es el momento crítico en que una ciudad agota sus reservas de agua potable y el suministro público se interrumpe, limitando el acceso a puntos de distribución controlados.
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Comprender dónde y cuándo surgirán estas condiciones es crucial para desarrollar estrategias eficaces de gestión del agua para las comunidades rurales y urbanas. El nuevo estudio muestra que la frecuencia de DZD aumentará drásticamente en las próximas décadas, mucho antes de lo previsto.
Los modelos climáticos utilizados por los autores se basaron en los escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero SSP3-7.0 y SSP2-4.5. Centrándose en los extremos hidrológicos compuestos, como los déficits prolongados de precipitaciones, la reducción del caudal fluvial y el aumento del consumo de agua, pero excluyendo los depósitos de agua subterránea, el estudio identifica importantes focos de DZD en el Mediterráneo, el sur de África y partes de Norteamérica. Las zonas urbanas son particularmente vulnerables.
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Según las simulaciones, es probable que DZD surjan en el 35 % de las regiones vulnerables ya en los próximos 15 años. Para finales de este siglo, las condiciones de DZD podrían amenazar a unos 750 millones de personas en todo el mundo, incluyendo 470 millones de residentes urbanos y 290 millones de personas en zonas rurales.
Se proyecta que la región mediterránea tendrá la mayor exposición urbana, mientras que el norte y el sur de África y partes de Asia se enfrentan a los impactos rurales más graves.

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de Estados Unidos advierte sobre consecuencias no tan lejanas que devendrán del empeoramiento del cambio climático en los próximos años. Se afirma que algunas regiones del mundo serian inhabitables dentro de 50 años.
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“El estudio demuestra que el calentamiento global provoca y acelera las condiciones de sequía de Día Cero en todo el mundo. Incluso si alcanzamos el objetivo de 1,5 °C, cientos de millones de personas seguirán enfrentándose a una escasez de agua sin precedentes, afirma en un comunicado el candidato a doctorado Ravinandrasana, primer autor del estudio.
Según nuestros cálculos, y debido a la creciente gravedad del estrés hídrico, el 14 % de los principales embalses de agua podrían secarse ya durante sus primeros eventos de sequía de Día Cero, con graves consecuencias para los medios de vida de las personas, afirma el autor correspondiente, el profesor Christian Franzke, del Centro de Física del Clima del IBS.
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Las sequías de Día Cero ya no son un escenario lejano: ya están ocurriendo. Sin una adaptación inmediata y una gestión sostenible del agua, es probable que cientos de millones de personas se enfrenten a una escasez de agua sin precedentes en el futuro, afirma Ravinandrasana.
5 zonas del mundo que no podrán habitarse
Según la NASA, las zonas del mundo que se volverán peligrosas para la vida humana en términos ambientales son las siguientes;
Sur de Asia
El Sur de Asia se perfila como una de las zonas más vulnerables al calentamiento global. Estudios climáticos advierten que hacia el año 2070 podrían registrarse temperaturas de bulbo húmedo superiores a los 35 °C, un umbral crítico para la supervivencia humana.
En estas condiciones, el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura a través del sudor, lo que vuelve peligroso incluso permanecer al aire libre por períodos prolongados, aun para personas jóvenes y sanas. La combinación de altas temperaturas, humedad extrema y escasa infraestructura de adaptación agrava el riesgo sanitario y social.

Golfo Pérsico
En el Golfo Pérsico, las temperaturas ya se encuentran entre las más altas del mundo y los modelos climáticos indican que seguirán aumentando en las próximas décadas. El crecimiento urbano acelerado, la dependencia de combustibles fósiles y la escasez de agua dulce potencian los efectos del calor extremo.
La combinación de temperaturas elevadas y humedad podría hacer que algunas zonas resulten prácticamente inhabitables hacia 2070, obligando a modificar hábitos laborales, infraestructura urbana e incluso a contemplar desplazamientos poblacionales.
Mar Rojo
La región del Mar Rojo enfrenta un escenario similar, con olas de calor cada vez más intensas y prolongadas. El aumento de la temperatura del aire y del mar impacta no solo en la salud humana, sino también en los ecosistemas marinos y en las actividades económicas locales.
De mantenerse las tendencias actuales, el estrés térmico combinado con altos niveles de humedad podría superar los límites de tolerancia humana, reduciendo drásticamente la habitabilidad de varias áreas costeras.

Partes de China y el sudeste asiático
En algunas zonas de China y del sudeste asiático, el riesgo no solo proviene del cambio climático global, sino también de factores locales como la urbanización intensiva y la deforestación. Estas regiones podrían experimentar condiciones extremas de calor y humedad en las próximas décadas, aunque el marco temporal exacto aún presenta incertidumbres.
Sin embargo, la pérdida de cobertura vegetal y el uso intensivo de recursos naturales podrían acelerar el aumento de la temperatura ambiental y reducir la capacidad de adaptación de las poblaciones.
Brasil
En Brasil, el impacto del calor extremo está estrechamente ligado a la deforestación, especialmente en la Amazonía. La tala de árboles altera los ciclos naturales de humedad y temperatura, incrementando la frecuencia de olas de calor y sequías.
Si esta tendencia continúa, algunas regiones del país podrían enfrentar condiciones climáticas cada vez más hostiles para la vida humana, afectando tanto a las grandes ciudades como a comunidades rurales y ecosistemas clave.


El caso de Ciudad del Cabo
El «Día Cero» en Ciudad del Cabo fue una crisis hídrica inminente en 2018, donde la ciudad estuvo a punto de cortar el suministro de agua potable a sus 4 millones de habitantes debido a una sequía severa. Se evitó gracias a recortes drásticos de consumo a 50 litros por persona/día.
Tres años de sequía, un crecimiento demográfico rápido y bajos niveles en presas fueron las causa que llevaron a limitar a 50 litros diarios por persona el consumo de agua (la OMS recomienda 100 para higiene básica). Se prohibió el riego, llenado de piscinas y lavado de autos.
La reducción del consumo en más del 30% y la llegada de lluvias pospusieron y finalmente evitaron el colapso.

SEGÚN OSCAR DÖLLING ES POSIBLE QUE EL DAÑO EN MATERIA DE AGUA SUBTERRÁNEA SEA IRREPARABLE
“Estamos extrayendo de los acuiferos el equivalente a dos embalses del dique de Ullum por año”
Oscar Dölling es uno de los referentes máximos del pais en materia de manejo del agua. Ingeniero doctorado en ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Hidráulica y Ambiental, es un destacado docente e investigador de la UNSJ y miembro del Instituto del ambiente y el agua de la Repúlica Argentina.
Estos son sus conceptos extraidos de una larga entrevista en el programa La Ventana.
–¿Cuál es hoy la realidad en materia de riego y qué es lo que puede pasar en los próximos años?
– Hoy la realidad que tenemos es que el sistema está bastante complicado, Estamos ante una crisis bastante compleja, que data de ya más de 10 años, derivado de esto, de una inactividad solar pronunciada de estos últimos dos ciclos solares que han sido muy bajos y ha generado una deformación de este anticiclón y un bloqueo, digamos, de las masas de aire húmedo hacia hacia nuestra zona. En esta región lo que nos ha afectado es este panorama de no ingreso de vapor de agua, que si bien existe, pero no ingresa y no precipita en forma de nieve.
-¿Qué pasa del otro lado de la cordillera?
– Los chilenos están teniendo una sequía igual o peor que la nuestra. Ellos tienen incluso descensos de los niveles de agua subterránea de más de 20 metros en algunos sectores.
-¿Y en San Juan?
– La crisis es profunda porque incluso se han agotado los acuíferos y se están agotando. San Juan está perdiendo agua del acuífero a razón de 3 metros promedio por año. Es decir, esta crisis ha llevado a que se extraigan aproximadamente –según el balance último que hemos hecho-, 400 hectómetros cúbicos de agua por año. Esos son prácticamente aproximadamente dos embalses de Ullum por año que se están extrayendo del acuífero y eso genera un impacto muy importante.
-Esos acuiferos no se reponen fácilmente…
– Es así. Y a veces puede ser que nunca más se repongan. Porque al disminuir el agua del acuífero deja poros donde estaba este agua libres. Y si viene un terremoto, lo que ha estado ocurriendo, estas vibraciones hacen que se compacte, o sea, colapse el suelo y se compacta. Y el compactar es perder estos poros. Entonces se pierden, pero se pierden para siempre. No es que se pierden y después el suelo es una esponja que vuelva a almacenar. El problema es que vamos a perder la capacidad de almacenar agua en estos acuíferos.

