• 20 de septiembre de 2025

Las misteriosas desapariciones del patrimonio sanjuanino

Las misteriosas desapariciones del patrimonio sanjuanino

Escribe: Juan Carlos Bataller

Hay preguntas que son clásicas y forman parte de una especie de inventario de los misterios provinciales.

Entre las más difundidas están las referidas a los portones del parque de Mayo o las farolas de la Plaza 25 de Mayo. Pero hay otras. Por ejemplo:

>¿Qué pasó con las puertas de la estación de trenes de la calle España y Mitre? Antes había hermosísimas puertas en madera noble. Nada que ver con las actuales.

>¿Dónde están las cuatro estatuas que adornaban la antigua Casa de Gobierno?

>¿Dónde están los trajes de distintas épocas donadas al Museo Echagüe?

>¿Qué pasó con la donación que hizo Cesarita Garramuño de Godoy que incluía desde un piano de cola a vajilla del porcelana china y el bastidor que, se dice, utilizaron las patricias para bordar la bandera de la campaña sanmartiniana?

>¿Qué pasó, finalmente, con los ángeles de la Iglesia de Maria Auxiliadora?

>¿Donde está todo el ornato de la Iglesia de Santo Domingo?

>¿Donde están las bancas de la antigua Legislatura?

>¿Qué pasó con los 60 metros de pana del telón del Auditorio?

Estas son algunas de las posibles respuestas.

Mucha gente habló sobre este tema. Según el arquitecto Jorge Martín, exsecretario de Planeamiento Urbano de la municipalidad de la Capital, “las farolas fueron cambiadas por otras más modernas ya que en los años que eso se hizo había un desprecio por todo lo antiguo”.

Un lector que pidió reserva de su nombre explicó que las farolas fueron cambiadas en la segunda mitad de los años 70.
Según nuestro informante, una farola fue regalada a un juez del Crimen y otra a un camarista que incluso presidió la Corte. De cualquier forma son versiones pues cuando se les pide a nuestros informantes que confirmen lo que dicen inmediatamente responden “yo no puedo por…”. Y en San Juan, nunca  faltan los motivos.

Tanto los portones como las rejas del Parque de Mayo constituyen todo un misterio.

El misterio no pasa por donde esatán sino si existieron alguna vez y si es cierto que eran tan importantes como los portones del parque de Mendoza.

Existen testimonios irrefutables de que existieron. Incluso las mencionan los principales historiadores. Pero no hay fotos de los famosos portones y en cuanto a sus destinos sólo hay versiones que suenan a infundios políticos pues siempre tienen por protagonista a un ex gobernante que –eso si lo pudimos comprobar- nunca los tuvo.

Las rejas de la Escuela Normal fueron sacadas cuando se ampliaron laAvenida Alem y la Avenida Libertador. O sea que desaparecieron unos 200 metros de rejas. Sobre estas hay numerosas fotos por lo que sería muy fácil identificarlas. Pero como nadie ha hecho una denuncia formal, nunca se inició una investigación. Evidentemente, a todos resulta cómodo que las verjas hayan desaparecido.

La vieja Casa España sobre calle Mendoza fue sin dudas, uno de los más imponentes que tuvo el San Juan antiguo. Como que vinieron famosos pintores españoles a pintar espectaculares morales. Según explicó alguna vez el arquitecto Jorge Martín, parte de las obras de arte y el mobiliario existente en la antigua Casa España, fue utilizado en la actual. Por ejemplo, la actual escalera fue construida con las barandas de madera de cedro torneadas con aplicaciones de escudos tallados sobre la misma madera y balustre de hierro forjado. Otras obras, se dice, estaban pintadas en las paredes y desaparecieron cuando algún gobernante más adepto a la piqueta que al arte y la arquitectura, ordenó abrir la Avenida Central sin reparar en joyas como esa Casa, el Teatro Cervantes y el Palacio Episcopal, que resistieron sin daños mayores el terremoto. 

Lo que si hay coincidencia es en el saqueo de algunos muebles antiguos que quedaban en las oficinas públicas. Dicen que fue la esposa de uno de los llamados gobernadores del proceso militar la que más tiempo dedicó a buscar mobiliario de estilo.

-Varios camiones salieron de San Juan cargados de muebles en aquellos años-, explicaron a El Nuevo Diario. Al parecer la señora los hacía restaurar en reparticiones públicas y los vendía en casas de antigüedades porteñas.

Esta foto es de 1952, proceso democrático que fue interrumpido en 1955 por la llamada “Revolución libertadora”. Sentados en las bancas de la antigua Legislatura aparecen algunos diputados justicialistas que conformaban la mayoría. Como puede observarse los sillones eran de madera y cuero, con dibujos en relieve.

Las hermosas bancas fueron suplantadas por otras más modernas. Dos motivos influyeron: aumentó el número de legisladores y atrae más lo nuevo que lo viejo restaurado. No obstante, fuentes de la Cámara de Diputados aseguran que una parte de esas bancas están en las oficinas de los legisladores y otras, que estaban muy deterioradas fueron a dar a algún obrador.

 Sobre los trajes donados al Museo Echagüe nadie sabe dar explicaciones. Varias damas sanjuaninas donaron vestidos de antepasados, entre ellas Nelita Valentino, descendiente de una antigua familia de Zonda.

Según explicó hace algunos años el arquitecto Jorge Martín, el Museo Echagüe tuvo una vida azarosa. Hasta llegó a funcionar un prostíbulo allí. En realidad sólo quedó la fachada y una sala, lo demás fue destruido. ¿Qué pasó con los trajes donados? Nadie lo sabe.

Respecto a las donaciones que hizo Cesarita Garramuño de Godoy a la provincia, la entonces directora del Museo Histórico María Julia Gnecco explicó hace algunos años que entre las décadas del 50 y el 60 esas donaciones fueron al Archivo Histórico primero y la Museo Echagüe después. Luego, una parte llegó al Museo Gnecco.

-El piano de cola tenía en ese momento una pata rota y estaba guardado en el depósito.

-Tanto el piano vertical como un cristo de plata y un arpa, están en exposición.

-Sólo queda parte de la vajilla, que debe restaurarse y en depósito hay elementos menores guardados por falta de espacio para desplegarlos.

Respecto al bastidor que habrían utilizado las damas para bordar la bandera sanmartiniana, “nunca supimos de ese elementos ya que la bandera no fue bordada sino pintada”.

Lo que ocurrió con las puertas de la estación no fue un saqueo sino una salvajada.

Cuando los trenes dejaron de circular, un grupo de cirujas, drogadictos y alcohólicos, ocupó la estación del ferrocarril. Llegó el invierno y esos pobres imbéciles no tuvieron mejor idea que sacar las puertas y utilizarlas como leña para calentar el ambiente. Así desapareció un patrimonio urbano ante el silencio y la inacción de entidades y funcionarios que debieron actuar.

Observe lo que era la ornamentación de la Iglesia Santo Domingo en esta foto tomada el 4 de agosto de 1915. Alfombras, cortinados, sillas y sillones de estilo formaban parte de esta que fue la más hermosa iglesia que tuvo San Juan hasta el terremoto. ¿Dónde fue a parar tanta riqueza mobiliaria? La iglesia la inició en 1864 un fraile sanjuanino, Paulino Albarracín- Se inauguró en marzo de 1911 y aunque sobrevivió al terremoto fue derrumbada, en lugar de apuntalársela, en 1957 (Fotos y datos de El San Juan que Ud. no conoció, de Juan Carlos Bataller)

Estas cuatro estatuas estaban ubicadas en la antigua Casa de Gobierno. Representaban a la riqueza de San Juan (la ciencia, el comercio, la agricultura y la minería). Dos estaban emplazadas en la planta baja del edificio y dos en la parte alta. Habían sido adquiridas en Francia. El terremoto del 44 destruyó ese edificio ubicado en la calle General Acha, frente a la Plaza 25 de Mayo, donde antes había estado el edificio del Cabildo. Una de las estatuas, al menos, sobrevivió. Está ubicada en el Parque de Mayo sobre el pedestal que antes ocupaba la estatua de la Libertad hoy instalada en la Plaza de Pocito.

Fotos coloreadas con IA