• 23 de mayo de 2026

La unión hace la fuerza

La unión hace la fuerza

Escribe MARCELO DELGADO

La semana pasada, la Expo Internacional San Juan Minera, organizada por Panorama Minero, nos ofreció un anticipo de un desarrollo productivo que asoma en el horizonte. El ecosistema empresario nacional e internacional, focalizó sus miradas en las oportunidades que generan la construcción, producción, logística y gestión, de los proyectos mineros metalíferos en la cordillera sanjuanina.

El desafío de hacer de la actividad, un desarrollo sostenible, social y ambientalmente duradero, le pone las más altas exigencias a la operación, las relaciones con comunidades, las tecnologías aplicadas, el cumplimiento normativo, cuidado de los trabajadores, proveedores locales, protocolos en el uso del agua, armonización con las otras cadenas de valor, como el turismo, agricultura, comercio, entre otras.

La siembra de muchos años anticipa una cosecha abundante. El Producto Bruto de la Provincia creció como nunca en su historia, desde el año 2004, hasta 2014 en forma consecutiva y hasta el cierre del Proyecto binacional Pascua Lama.  A valores constantes el PGB provincia en 2004 era de 5016,34 millones de dólares, y creció un 70% para alcanzar un pico a fines de 2013 de 8.459,74 millones de dólares. Gran parte de ese crecimiento significó el desarrollo de familias, empresas locales, servicios y obras públicas. Los proyectos en agenda representan inversiones y movimientos financieros, varias veces superiores a los registrados en esos 10 años.

Con esa experiencia como antecedente, San Juan luce como una tierra prometida que muchas regiones quisieran tener. Sin embargo, la oportunidad demanda de acciones efectivas para transformarse en realidad. Las leyes seguramente acompañarán al desarrollo local, y el gobierno de la Provincia cuidará los intereses de los sanjuaninos. Pero no será suficiente. Los actores locales, empresas, gremios, cámaras, trabajadores, profesionales y técnicos, tendremos que dar un salto de calidad en habilidades, herramientas, actitudes y formas de hacer negocios. Las capacidades locales, incluso las nacionales, pronto se verán desbordadas y la incapacidad de dar respuestas, podría resultar altamente frustrante. Es como si lloviera oro y pretendemos pillarlo con un tenedor.

A la preparación individual y empresarial, tendremos que sumarle capacidad de “asociarse”, armar redes, generar alianzas estratégicas, integrarse a sistemas más complejos y capitalizar experiencias de actores globales. Desde el punto de vista técnico, no es necesario inventar nada. La industria del petróleo, aeronáutica, automotriz, la modernización del agro, las telecomunicaciones, los mega grupos tecnológicos y la minería a nivel global, entre otros, han desarrollado diversas soluciones colaborativas que se pueden aplicar perfectamente al “modelo San Juan”.

La mayor dificultad para avanzar en este sentido es conceptual. Dicho en criollo, la trampa de querer salvarse solo. ¿Podremos pasar de un esquema de competición a uno de cooperación? O como dice el Martin Fierro: “Los hermanos sean unidos, esa es la ley primera, sino se los devoran los de afuera”.