• 6 de junio de 2026

La economía diseña la “agenda”

La economía diseña la “agenda”

Escribe MARCELO DELGADO

Soñar, planificar y construir el futuro de una persona, familia, empresa, instituciones, es un motor que nos motiva a darle sentido al esfuerzo de cada día. Pero cuando las condiciones económicas son adversas, los sueños se resignan frente a la necesidad de supervivencia como posibilidad. Se relativizan los planes y se licúan las esperanzas.

En Argentina, desde el retorno de la democracia en 1983, nos debatimos entre soñar y subsistir. Cuando la economía se estabiliza, las cosas se van ordenando; entonces se puede proyectar futuro. Pero los periodos de reglas estables son efímeros, y la turbulencia irrumpe para cambiar futuro por presente, proyectos por salvarse.

A fines de 2023, la paridad electoral estuvo marcada por el futuro manejo de la economía. De hecho, un poco conocido Javier Milei, alcanza la presidencia con promesas como dolarizar la economía, cerrar el Banco Central y liberar totalmente la economía. Rompe más de 20 años con un modelo de alta intervención estatal y mercados cerrados, a una apertura total de la economía con un estado pequeño, relegado y gendarme. El cambio de modelo significó un brutal ajuste, con la dolorosa consecuencia de pérdidas de fuentes de trabajo, caída del consumo y el cierre de más de 300.000 empresas. Sin embargo, en las elecciones de medio término, el débil gobierno nacional recibió un fuerte apoyo ganando en distritos donde desde años gobernaban caudillos o sistemas históricos. La confianza depositada es una inversión electoral que se resistía a volver al pasado y que, a pesar de los modales y formas, bancaban el fondo del plan. La baja de la inflación, las posibilidades de acceder a bienes importados,  la tranquilidad del dólar; encienden una luz de esperanza. Pero el consumo en caída libre, los aumentos de tarifas, combustibles y servicios castigan a todos, y en especial, a los sectores más postergados.

La Macroeconomía se va encaminando, pero aún las mieles del sistema no llegan a los bolsillos de la mayoría. Por ello, nuevamente asoma la agenda económica como eje de campañas. El gobierno nacional solicitará un nuevo periodo, liderado por Javier Milei, para completar el programa de gobierno, que requiere todavía más tiempo, leyes y ajustes; para consolidar el cambio de modelo. El ministro Caputo asegura que los últimos 18 meses de gestión, serán de un crecimiento inédito, y el anticipo de cuatro años más, de cambios profundos que impulsarán a la Argentina a un ciclo exitoso.

Por otro lado, la oposición se muestra dividida, pero con la economía como punto de referencia. Los sectores de centro derecha, encabezados por Mauricio Macri y lo que queda del PRO, se presentan como garantes del rumbo iniciado, pero con mejores formas, diálogo y una apertura a sectores progresistas, como el radicalismo o dirigentes independientes. Por otro lado, el peronismo, en sus variadas vertientes en general, marcan los desaciertos de un sistema que excluye, promueve la brecha social y deja al estado por espectador de lo que talla el mercado. Apenas se silencien los bombos del mundial, la economía será agenda central de la oferta electoral y los rumbos a elegir estarán marcados por el bolsillo de los argentinos. ¿Estamos preparados para concertar un rumbo, o las promesas mesiánicas inclinarán la balanza?