- 24 de julio de 2026
Inflación en baja: no se nota en el bolsillo

Escribe MARCELO DELGADO
Esta semana se conoció el IPC (Índice de Precios al Consumidor) de junio, que alcanzó el 1,9%, el más bajo de los últimos 12 meses. Sin embargo, en los bolsillos no se siente.
Hay muchos factores que podrían explicar esta sensación. Sin embargo, hay motivos objetivos que explican mejor la cuestión, y los vamos a desplegar brevemente en esta nota.
Por el lado de los ingresos de las familias, desde hace muchos meses, el salario viene perdiendo contra una inflación en baja, pero que aún les gana a los sueldos. En los últimos tres años, se perdió entre el 7% (los sectores más dinámicos), hasta el 20% en los sectores más postergados. En resumen, todos los asalariados mermaron su poder adquisitivo.
No obstante, la situación resulta agravada por el análisis desagregado del modo de medir la inflación. Algunos factores que implican una estadística que se aparta un poco más de la realidad:
- Impacto de los servicios en el índice: En el año 2004, cuando se confeccionó la canasta de consumo, los servicios tenían un peso relativo mucho más bajo que el actual. El incremento de precios de los servicios superó varias veces al índice promedio de inflación de los últimos 30 meses. La luz, el gas, telefonía, agua, entre otros, se incrementaron muy por encima del promedio de precios.
- Alimentos y bebidas: El consumo de alimentos y bebidas, es el escalón básico de la calidad de vida de las personas. En particular, los sectores más pobres destinan cerca del 80% de sus ingresos a la subsistencia. En este rubro, los alimentos desde 2024, viene creciendo por encima de la inflación, a excepción de este último mes de junio.
- Costo del financiamiento: La baja progresiva de la inflación, fomentó la extensión de plazos en el crédito. Sin embargo, las tasas de interés que triplican la tasa de la inflación incrementan los precios y presionan sobre la calidad de vida de consumo. La mora en deudas bancarias afecta a más de 6 millones de argentinos, y el pago de cuotas e intereses, le quita poder de compra al salario.
- Impuestos: La carga fiscal nacional presiona cada vez más sobre el bolsillo, Volvió el impuesto a las ganancias para trabajadores, y el resto de los gravámenes nacionales siguen con alta presión. Pero también provincias y municipios, frente a la baja de transferencias nacionales, refuerzan su presión impositiva que impactan en el consumo.
- Pasivos silenciosos acumulados: Cuando los ingresos se achican, las primeras víctimas son el mantenimiento preventivo de vehículos, elementos del hogar, y particularmente, el propio cuidado preventivo de la salud. Cuando se producen rupturas, los costos son gigantes y los daños irreparables.
Estos, entre otros motivos, son parte de la explicación de por qué la baja de la inflación, aún no se traduce definitivamente en una mejor calidad de vida.

