• 21 de agosto de 2026

Helicópteros en el cielo minero del futuro

Helicópteros en el cielo minero del futuro
La puesta en marcha de los proyectos traerá aparejado un mayor movimiento de empleados y ejecutivos a la alta montaña

Todavía con la sensibilidad a flor de piel por la tragedia aérea de Valle Fértil, y en una provincia donde han ocurrido otros accidentes de gran trascendencia, el uso del helicóptero como medio de transporte, lejos de disminuir, aumentará con el desembarco de la minería.

Josemaría queda a 410 kilómetros de la Capital. Los Azules, a 129 kilómetros de Villa Calingasta. Filo del Sol, Altar, Pachón son los grandes proyectos de cobre que tiene San Juan, y que comparten una característica, que es también su primer desafío logístico: están en la cordillera, lejos de todo, a más de 3.000 metros de altura. Para llegar hasta allí de manera exprés, la herramienta es el helicóptero.

Con la construcción de estos emprendimientos que avanza, la provincia deberá convivir con un tráfico aéreo que hoy es ínfimo, pero que en pocos años puede multiplicarse con helipuertos nuevos, más naves surcando el cielo, más pilotos formados para volar en alta montaña, y una infraestructura que, según el piloto sanjuanino Walter Gallardo, la provincia ya está en condiciones de sostener.

-¿Qué necesita un helipuerto para operar de forma segura en cuanto dimensiones mínimas, señalización y distancia a obstáculos?

-Los helipuertos van a estar diseminados entre Calingasta, Iglesia, Jáchal y San Juan. Hay normas que cumplir en cuanto a medidas y espacios libres de obstáculos: todo está en el código de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil).

Algunos hangares del aeroclub de Pocito ya están siendo preparados para la llegada de helicópteros, como todas las industrias ligadas a la minería. El terreno que tenemos en la provincia es totalmente apto para el servicio de helicópteros. Las mineras tienen espacio asignado para aterrizar, y espacio suficiente: el obstáculo natural es la cordillera y sus vientos, pero con la meteorología de hoy estamos tranquilos.

-¿Es viable construir helipuertos en las terrazas de edificios del Gran San Juan, como se ve en otras ciudades? ¿Qué requisitos estructurales y de habilitación exige eso?

-En San Juan eso sería fantasía, por las distancias cortas que tenemos. Eso se da en ciudades donde los viajes pueden ser de dos horas y hay caos vehicular. Las bases de operaciones del aeroclub y del aeropuerto, por ahora, son suficientes. Sí podríamos pensar en un helipuerto en Albardón, por la concentración de industrias mineras que hay en el departamento.

-¿San Juan necesitaría torres de control nuevas, o se puede operar con el control aéreo que ya existe en el Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento?

-La del aeropuerto es suficiente. Estamos previendo que puede haber, en vuelo simultáneo, hasta 4 helicópteros. El movimiento de personal en general va a seguir siendo por tierra, y nosotros vamos a estar para emergencias o para el transporte de elementos necesarios para que no pare la maquinaria.

-¿Cuánto tarda hoy un vuelo en helicóptero desde Capital hasta proyectos como Josemaría o Los Azules? ¿Y cuánto tardaría saliendo desde Mendoza?

-De acá a Los Azules hay una hora diez, una hora quince. A Veladero, una hora treinta. A Vicuña, una hora cuarenta y cinco. Desde Mendoza se le agrega una hora más al viaje.

El piloto Walter Gallardo en La Ventana.

-¿Qué autonomía de combustible tienen los helicópteros que se usan para este tipo de traslados, y existe en San Juan capacidad para sostener un tráfico aéreo alto?

-Hay tres horas de autonomía de combustible, pero seguramente en las minas va a haber abastecimiento propio, para ahorrar peso en los viajes de ida y vuelta. Tenemos en forma permanente JP1, queroseno parafinado, que es el mismo combustible que usan las turbinas de los aviones de Aerolíneas.

-¿Las normas de seguridad pueden llegar a ajustarse al nuevo panorama? Por ejemplo, separación entre aeronaves, corredores aéreos o zonas de exclusión sobre la ciudad.

-No van a hacer falta corredores aéreos. Vamos a tener cuatro vuelos a lo sumo, y días en los que quizás no haya ninguno. No vamos a ser San Pablo.

-¿Existe en San Juan formación para nuevos pilotos de helicóptero, o hay que ir a formarse a otra provincia?

-Vamos a necesitar pilotos preparados para volar en alta montaña y con experiencia. En Argentina no existe una escuela privada para entrenar pilotos; sí hubo una escuela de montaña en el Ejército. Yo hice un curso de alta montaña en Canadá, de 40 días y 30 horas de vuelo en alta montaña, pero las montañas canadienses llegan hasta 3 mil metros. Nuestros problemas empiezan a los 3 mil metros y tenemos que llegar a 4.500 y hasta 5 mil. Las aeronaves que han venido hasta este momento trajeron tripulación de Buenos Aires.

-¿Cuánto ruido genera un helicóptero sobrevolando zonas urbanas, y qué se puede hacer para mitigar la contaminación sonora si el tráfico se multiplica?

-No va a haber problema, porque no va a ser necesario sobrevolar ciudades. Cada helicóptero produce un número distinto de decibeles, depende de la turbina que tenga, pero no va a ser algo nocivo para la salud. Los helicópteros que vuelan ahora aquí están en el mundo entero, como Dubai o Nueva York.

-Tras el accidente en Ischigualasto, ¿qué lectura se hace de la seguridad aérea en la provincia de cara a lo que viene?
-Estamos preparados. Normalmente, la meteorología en la provincia es buena, solo los vientos son cambiantes en la cordillera y hay que tener precauciones, pero estamos preparados para un aumento de tráfico aéreo.

Ranking mundial de ciudades con mayor tráfico de helicópteros

Un vuelo en helicóptero desde el Área Vicuña (en la cordillera sanjuanina, a más de 4.000-5.000 msnm, donde se ubican proyectos como Josemaría o Filo del Sol) hasta la Ciudad de San Juan toma aproximadamente 1 hora y 30 minutos a 2 horas, mientras que hacia la Ciudad de Mendoza el tiempo estimado es de 2 horas a 2 horas y media, dependiendo de la velocidad de crucero de la aeronave y las condiciones meteorológicas de alta montaña.

  • Distancia aproximada en línea recta: Alrededor de 350–400 km hacia San Juan y unos 450–500 km hacia Mendoza.
  • Velocidad de crucero del helicóptero: Los modelos utilitarios o bimotores que operan en la cordillera vuelan habitualmente entre 200 y 240 km/h.
  • Clima y altitud: Los fuertes vientos cordilleranos, la turbulencia de alta montaña y la necesidad de volar a grandes alturas (afectando el rendimiento del motor por la baja densidad del aire) pueden obligar a ajustar rutas y demorar el trayecto.

Hacer este mismo trayecto por tierra en una camioneta 4×4 cambia radicalmente la situación, ya que el viaje pasa de durar un par de horas a ocupar prácticamente todo un día de conducción, debido a la enorme complejidad del terreno de alta montaña, las huellas de ripio y la distancia.

El viaje por tierra se desglosa de la siguiente manera:

1. Desde Área Vicuña hasta San Juan Capital

El viaje en una camioneta 4×4 toma entre 10 y 12 horas para completar un recorrido de aproximadamente 500 kilómetros.

Cerca de la mitad del trayecto se realiza por senderos de tierra y ripio consolidado en plena cordillera con serruchos constantes, curvas cerradas de caracol y badenes peligrosos.

El tramo de montaña obliga a circular a velocidades muy bajas por seguridad. El tiempo total incluye las paradas obligatorias que deben hacer los conductores para aclimatarse a la altura, estirar las piernas y descansar. La traza principal conecta los campamentos (como Batidero) bajando por los departamentos de Iglesia o Jáchal para empalmar con la Ruta Nacional 40 hacia el sur.

2. Desde Área Vicuña hasta Mendoza Capital

Por tierra, este viaje toma entre 12 y 14 horas en total.

No existe un camino directo por la cordillera que una el Distrito Vicuña con Mendoza. La camioneta obligatoriamente debe hacer el mismo trayecto cordillerano inicial hasta bajar a la Ciudad de San Juan (10-12 horas) y, desde allí, sumar el tramo por la Ruta Nacional 40 hacia el sur hasta Mendoza Capital, lo cual añade unos 170 km y entre 2 horas y 2 horas y media adicionales de manejo.

“Las mineras tienen espacio asignado para aterrizar, y espacio suficiente: el obstáculo natural es la cordillera y sus vientos, pero con la meteorología de hoy estamos tranquilos”.