• 30 de mayo de 2026

Hace seis décadas que una selección no gana dos veces seguidas un mundial

Hace seis décadas que una selección no gana dos veces seguidas un mundial

Argentina en busca de un logro que solo consiguieron Italia y Brasil

Obtener el Mundial es un logro que solo ocho países han alcanzado desde la primera edición de 1930.

Es por eso que conquistar la gloria del certamen más importante en dos ocasiones consecutivas es una epopeya pocas veces vista. Hace más de seis décadas que no ocurre. La selección argentina tiene la oportunidad de hacerlo en este mundial

Argentina, tras consagrarse en 1986, estuvo cerca de conseguirlo en 1990, pero perdió en el duelo decisivo ante Alemania.

Hubo otros que también estuvieron cerca.

Brasil, en 1998, cayó en la final con Francia y no pudo revalidar el título de 1994.

En 2022, Argentina privó a Franciade sumarse al selecto grupo de bicampeones.

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La historia indica que Italia y a Brasil son las únicas selecciones que pudieron coronarse dos veces seguidas. La Azurra celebró en las Copas del Mundo de 1934 y 1938 y al hacerlo escribió uno de los capítulos más singulares del fútbol internacional.

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Veinticuatro años después, un seleccionado levantó el trofeo en dos ocasiones consecutivas: Brasil en 1958 y 1962. La Canarinha arribó a la edición de Suecia con una figura que estaba a punto de escribir historia: Pelé. El joven de 17 primaveras debutó en Gotemburgo el 15 de junio y llegó para no irse más.

Pelé es el único futbolista en la historia en ganar tres Copas del Mundo (Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970). Con la selección de Brasil, también conquistó trofeos como la Copa Roca, pero nunca ganó una Copa América.

La Selección de Italia se coronó campeona del mundo en los Mundiales de Italia 1934 y Francia 1938, bajo el régimen de Benito Mussolini. Ambos torneos estuvieron marcados por el uso del deporte como herramienta de propaganda política y denuncias de fuerte presión arbitral.

Líder adentro y afuera de la cancha, dueño de un estilo de juego distinto al de la mayoría, virtuoso con la pelota en los pies y rápido para entender el juego cuando no tenía la redonda bajo la suela. Diego Maradona fue alma del equipo en 1986 y llegó a la final en 1990.