• 17 de julio de 2026

En Iglesia, el 25% de las tierras rurales está en manos de extranjeros

En Iglesia, el 25% de las tierras rurales está en manos de extranjeros
Mientras el Senado debate esta semana eliminar el límite del 15% que hoy rige la venta de tierras rurales a extranjeros, San Juan ocupa el tercer lugar del país en extranjerización y al menos dos de sus departamentos, Iglesia y San Martín, superan ampliamente ese techo legal.

El Gobierno Nacional busca conseguir los votos para aprobar un proyecto de ley en el Senado de la Nación que reordena de manera profunda el régimen de tierras rurales vigente desde 2011. La iniciativa, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, forma parte de un paquete más amplio denominado Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que además de modificar el esquema de compra de tierras por parte de extranjeros introduce cambios en materia de expropiaciones, desalojos y uso de suelo en zonas afectadas por incendios.

El corazón de la discusión, sin embargo, pasa por un punto concreto: la derogación de los límites que establece la Ley de Tierras Rurales 26.737, sancionada en 2011 durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Esa norma fijó un techo del 15% de la superficie rural de cada provincia, municipio o departamento que puede quedar en manos de titulares extranjeros, ya sean personas físicas o jurídicas. También estableció que ninguna nacionalidad puede concentrar más del 30% de ese porcentaje habilitado y que un mismo comprador extranjero no puede acumular más de 1.000 hectáreas en la zona núcleo agrícola del país.

El proyecto que impulsa el Gobierno nacional elimina esas tres restricciones. Los Estados extranjeros mantendrán la prohibición de comprar directamente, aunque las empresas con participación estatal extranjera podrán hacerlo con aval de la provincia y de la Nación; si ninguna de las dos partes objeta la operación en un plazo de 180 días, opera el silencio administrativo y el comprador queda constituido como propietario pleno. De aprobarse en la Cámara alta, pasará a Diputados para completar su trámite parlamentario.

Según la última actualización disponible del Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR), que depende del Ministerio de Justicia y data de agosto de 2025, ninguna provincia argentina supera hoy el límite del 15% que fija la ley vigente. El ranking nacional está encabezado por Salta, con el 11,31% de su superficie rural en manos extranjeras, seguida de cerca por Misiones, con el 11,29%. San Juan aparece en el tercer lugar del país, con el 10,36% de su territorio rural extranjerizado.

Detrás de San Juan se ubican Mendoza (9,06%), Catamarca (8,22%) y Santa Cruz (8,11%). En el otro extremo de la tabla, Córdoba es una de las provincias con menor nivel de extranjerización, con apenas el 1,21% de sus tierras rurales en manos foráneas, equivalentes a unas 196.834 hectáreas sobre un total de más de 16,2 millones.

Actualmente hay 36 departamentos o partidos en todo el país que ya superan el 15% que establece la ley, y cuatro de ellos —San Carlos y Molinos en Salta, General Lamadrid en Buenos Aires y Lácar en Neuquén— exceden el 50% de su superficie en manos extranjeras. El caso más extremo es San Carlos, en los Valles Calchaquíes salteños, donde casi el 60% del territorio rural ya no es de propietarios argentinos.

El detalle departamental de San Juan, elaborado a partir de información oficial del Registro Nacional de Tierras Rurales, confirma que la provincia no escapa al patrón nacional: el promedio provincial está por debajo del límite legal, pero al menos dos departamentos ya lo superan ampliamente y un tercero se ubica muy cerca.

Fuente: Registro Nacional de Tierras Rurales, Ministerio de Justicia de la Nación (última actualización: agosto de 2025). Los departamentos sombreados superan el límite del 15% que fija la Ley 26.737.

El caso más elocuente es el de Iglesia, el departamento cordillerano que concentra buena parte de la actividad minera de la provincia. Allí, el 24,95% de la superficie rural —cerca de 450.000 hectáreas sobre un total departamental de 1,8 millones— ya pertenece a titulares extranjeros. Es, en términos absolutos, el volumen de tierra extranjerizada más grande de toda la provincia y, en términos porcentuales, prácticamente el doble del techo que la ley todavía vigente permite.

En el caso de Iglesia pesa mucho que los yacimientos mineros pertenecen a empresas foráneas.

Detrás aparece San Martín, en el este sanjuanino, donde el 20,25% de la superficie rural —unas 10.569 hectáreas sobre un total departamental mucho más acotado, de apenas 52.197— está en manos foráneas. Aunque la cantidad de hectáreas es sensiblemente menor a la de Iglesia, el porcentaje también excede con holgura el límite legal.

Un tercer caso a monitorear es Pocito, donde el 13% de la superficie rural —unas 7.062 hectáreas— está extranjerizada. Si bien todavía no supera el techo legal, se ubica apenas dos puntos por debajo, en un departamento del Gran San Juan con fuerte peso agrícola y viñatero, lo que lo convierte en el próximo candidato a cruzar la línea si la tendencia de compra continúa al ritmo de los últimos años.

Hay dos departamentos que, sin superar el porcentaje límite, concentran una cantidad de hectáreas extranjerizadas incluso mayor a la de San Martín, simplemente por la escala de su territorio. Calingasta, con 2,13 millones de hectáreas totales, exhibe un 12,10% de extranjerización, pero esa proporción equivale a unas 258.810 hectáreas en manos foráneas: más del doble que San Martín en términos absolutos, aunque en porcentaje se mantenga por debajo del tope legal.

Algo similar ocurre en Jáchal, donde el 9,24% de la superficie rural —unas 125.486 hectáreas— pertenece a propietarios extranjeros. El dato no es menor si se considera que Jáchal es, junto con Iglesia y Calingasta, uno de los tres departamentos cordilleranos donde se concentra buena parte de los proyectos mineros de la provincia, desde Veladero hasta Josemaría y Filo del Sol.

El resto de los departamentos de San Juan exhibe niveles de extranjerización sensiblemente más bajos, aunque en ningún caso nulos. Sarmiento (3,92%), Rivadavia (4,53%), 9 de Julio (5,02%) y Chimbas (3,39%) muestran porcentajes moderados. En el extremo opuesto de la tabla, Albardón (0,09%), Zonda (0,10%) y Angaco (0,18%) son los departamentos con menor presencia de propietarios extranjeros, junto con Caucete, que pese a contar con una superficie rural considerable —más de 735.000 hectáreas— apenas registra un 0,18% de extranjerización.

La Capital, como es lógico dado su perfil urbano, no registra superficie rural extranjerizada. Valle Fértil, con el 1,44%, y 25 de Mayo, con el 1,80%, completan un cuadro en el que la extranjerización aparece claramente concentrada en el arco cordillerano y precordillerano —Iglesia, Calingasta, Jáchal— y en un enclave puntual del este provincial, San Martín, más que distribuida de manera homogénea en todo el territorio.

Los últimos datos del Registro Nacional de Tierras Rurales, correspondientes a agosto de 2025, muestran que 2,7 millones de hectáreas del país están en manos de titulares estadounidenses, la nacionalidad con mayor presencia en el mapa de extranjerización. Le siguen los capitales de origen italiano y español, hasta completar entre las tres nacionalidades cerca de la mitad de toda la superficie extranjerizada del país.

“Voy a acompañar la posición del bloque. Nos oponemos al proyecto nacional porque entre otras cosas, queda en mano extranjera los recursos de agua. No hay necesidad de reformar la ley actual.

Lo que me llama la atención es el porcentaje de tierra en manos extranjeras en San Martín. No me parece que sea un 20%, debe ser mucho menos.”

“Todavía no tengo posición sobre el tema. El proyecto se trata primero en el Senado. Si tiene media sanción, analizaremos qué se aprueba y consultaremos con los especialistas del Gobierno de San Juan”.

“La ley que queremos cambiar fue la que impulsó Máximo Kirchner en el Gobierno de su madre y no permite a empresas extranjeras hacer inversiones pero si a Estados extranjeros sin ningún tipo de control. Esto permitió que grandes extensiones de campos en la Patagonia quedara en manos de los Lázaro Báez que compraban a un precio menor. Además, le damos herramientas a las provincias si deciden si quieren venderle a un extranjero”.