- 6 de diciembre de 2025
Empezar de “cero” a los 50

Escribe MARCELO DELGADO
La dinámica de los cambios sociales y tecnológicos de los últimos años, van configurando un nuevo modelo de organización social. Sabemos que no será como antaño, pero aún no tenemos muy claro cómo será ese “nuevo mundo”. La transición que estamos viviendo, no sólo es inevitable, sino que requiere ser gestionada con paciencia y coraje.
En el pasado, los trabajadores y profesionales de 50 estaban en su apogeo, en la actualidad son descartables útiles. En los años 90, se dieron privatizaciones en masa y cierre de empresas, que indemnizaron a sus trabajadores para que puedan comenzar de nuevo. Lo cierto que, con muy pocas excepciones, el producto del retiro se esfumó en poco tiempo, dejando personas activas, sin actividad, sin ingresos y también sin jubilación y dignidad. Esa experiencia solo fue una pequeña muestra de la migración global de modelo económico.
Los jóvenes nacidos en el siglo XXI tienen mayor capacidad para comprender los desafíos y, además, piensan y sienten el corto plazo. Si se cuidan de las adicciones y se preparan, tendrán mejores chances. Los adultos mayores, jubilados y personas que ya cumplieron los 70 años, se debaten entre cuidar la salud y sobrevivir con los activos acumulados en su vida activa. La jubilación apenas es un subsidio.
Los de 50 enfrentan un gran desafío. Los dependientes corren el riesgo de enfrentar el desempleo. Profesionales y titulares de Pymes tendrán que competir con las nuevas generaciones, dinámicas y tecnológicas y, en el comercio y la industria, la batalla será con el mundo.
Detrás de cada desafío se esconden oportunidades. En los tiempos venideros, el trabajo ya no sólo será moneda de cambio para el sustento, sino también se procura sea un medio de realización personal, genere satisfacción y forme parte de un proyecto de vida. Pero esto no es una consecuencia inmediata del cambio, sino que requiere de una preparación, un conocimiento personal y formación emocional.
En los 90, las ilusiones se apagaron a la par de las indemnizaciones. Un empleado ferroviario no contaba con habilidades para sacar adelante un negocio de barrio o un kiosco. El CEO de una gran empresa no podía llevar adelante su propia Pyme consultora. Personas exitosas y competentes como empleados, ahora se encontraban enfrentando desafíos, en apariencia menores, pero que no pudieron sortear.
El escenario que asoma en el horizonte, exige relaciones más horizontales, flexibles y dinámicas. Empezar de cero a los 50 no es solo un reto económico; sino también adecuarse a un marco menos formal, inestable y efímero. Por eso, para no repetir la dura experiencia de los 90, los que pasamos los 50, tenemos que recalibrar para triunfar.

