• 20 de junio de 2026

El sindicalismo del futuro y el futuro del sindicalismo

El sindicalismo del futuro y el futuro del sindicalismo
Tiempo de cambios en un mundo que no espera

EibenEscribe: Mariano Eiben

En épocas de cambio constante la figura del jefe ya no siempre tiene rostro humano, sino que puede ser un algoritmo que decide tiempos, mide productividad y hasta puede definir despidos.

Mientras la inteligencia artificial y la automatización avanzan sobre oficinas, fábricas y negocios, el sindicalismo enfrenta el gran desafío de cómo defender y atraer afiliados en un mundo donde el empleo cambia más rápido que las leyes laborales, empastadas en congresos y en discusiones a veces modernas, a veces anacrónicas.

La tecnología ha modificado el mapa laboral y obliga a los sindicatos a discutir un problema que dejó de ser futurista para ser actual: qué derechos proteger cuando parte del trabajo comienza a ser realizado por máquinas y algoritmos.

En contacto con este medio, los representantes en San Juan de UOCRA (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina), AOT (Asociación Obrera Textil), SUOES (Sindicato Unión Obrera de Estaciones de Servicio), SEC (Sindicato Empleados de Comercio) y UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación) dieron su parecer respecto a la realidad que viven los sindicatos y los trabajadores.

Así como esta explosión tecnológica ha generado y generará diferentes y nuevos puestos de trabajo, la inevitable contracara es la pérdida de empleos que serán juzgados como innecesarios. Cada vez son más los trabajadores que temen que su reemplazo no sea otra persona, sino un software infalible, más veloz, que no se cansa ni se enferma.

Desde administrativos, diseñadores, programadores, empleados de atención al cliente y hasta abogados, la IA ha comenzado a transformar trabajos que parecían intocables. Frente a ese escenario, el sindicalismo se enfrenta a la tarea de reinventar su papel en la nueva era laboral, más aún en un país como Argentina, que cuenta con una fuerte tradición histórica de dichas instituciones.

El interrogante ya no es si el mundo del trabajo cambiará, sino si el sindicalismo argentino logrará transformarse a tiempo para seguir siendo relevante y/o necesario en un escenario donde crecen el trabajo informal y el freelance. Hasta abril, se calculaba que el 43% de los trabajadores argentinos son informales.

image 73

▲ Según Eduardo Cabello (UOCRA) «la humanidad siempre se ordena. Se necesita un cable a tierra y ese cable van a ser los sindicatos. El primero de mayo no fue un aborto de la naturaleza, fue una situación que el mundo reclamaba. El trabajador humano no va a desaparecer.»

image 74

▲ Para José “pepe” Villa (UPCN) «Los puestos de trabajo que se han generado son monotributistas: verduleros, fruteros, kioscos… pero de empresas yo no he visto nada nuevo, salvo algún restaurante. Tampoco hay generación de dirigentes ni recambio generacional.»

La tensión del momento va más allá de la pérdida de puestos de trabajo. Es el modelo económico del sindicalismo argentino el que se ve amenazado con menos afiliados, menos aportes y mayores dificultades para financiar obras sociales que atraviesan grandes dificultades mientras algunas están directamente fundidas.

La crisis económica, el costo de los medicamentos, de tratamientos médicos complejos y trabajadores de edad avanzada que abandonan la vida de jubilado porque necesitan empleo para llegar a fin de mes son algunos de los factores que hacen sonar las alarmas y que dificultan el sostenimiento del sistema con menos afiliados que antes para hacer el aporte sindical.

image 75

▲ Según Mirna Moral (SEC) «nuestra obra social, OSECAC, está en muy malas condiciones y se ha ido achicando. Se han cerrado a lo largo del país subagencias, agencias, y a nosotros nos han tocado dos corresponsalías. Hace alrededor de cinco o seis años que en OSECAC no entra más personal. Se van achicando los gastos administrativos para tratar de sobrevivir este tiempo difícil.»

image 76

▲ Para Víctor Menéndez (SUOES) «los salarios han perdido el 30% del poder adquisitivo, entonces el aporte que le llega a las obras sociales es con muy poco aumento y las prestaciones han subido mucho. Hoy está colapsado el sistema estatal y las obras sociales están haciendo un gran esfuerzo para mantener a más de 8 millones y medio de afiliados.»

En la industria automotriz el uso de robots modifica líneas de producción; en bancos la digitalización a través de las aplicaciones reduce estructuras administrativas; en comercio y logística la inteligencia artificial permite automatizar procesos que antes requerían cantidad de trabajadores.

image 77

▲ Dice Sergio Olivares (AOT) que «en San Juan todavía no está afectando mucho, pero sabemos que viene. En algunas máquinas que antes se necesitaban dos o tres personas, ahora una es suficiente. Acá hay fábricas de 200-300 personas, y ya se está viendo el avance tecnológico y la pérdida de puestos de trabajo.»

▲ Para Menéndez «en las estaciones de servicio ya hay robótica en atención al público y hay cuatro estaciones que tienen autoexpendio de nafta, lo que hace innecesario al estacionero. La verdad que nos tiene preocupados porque en poco tiempo vamos a tener muy fuerte en el mercado laboral la robotización y otras cosas que van a aparecer que van a quitar mucha mano de obra.»

Sindicalista

Ese futuro es ahora y los modelos sindicales luchan por adaptarse. Mientras algunos se resisten, otros inician acciones concretas para que sus afiliados continúen sintiéndose representados.

La crisis de representación que atraviesan varios sindicatos no se debe a una sola causa; el cuidado del bolsillo influye a la hora de que un afiliado decida o no seguir aportando un porcentaje de su sueldo.

▲ Según Villa «Está bien, cuando se enfermen, que vengan. Es así, hay una persuasión de que son todos chorros, cuando hay de todo en la viña del señor. Hay buenos, malos, gente que hace bien las cosas. A nosotros no se nos ha caído la afiliación porque trabajamos para eso. En esta generación de cristal donde nadie quiere trabajar, nosotros trabajamos.»

▲ Moral hace una autocrítica cuando afirma que «Por ahí los mismos sindicatos nos hemos visto perjudicados por las acciones que no hemos realizado. Hay una franja etaria de jóvenes que son los que más cuesta atraer y generalmente lo hacemos mediante el deporte. Son jóvenes que no están casados y no tienen hijos, entonces lo que el sindicato les brinda como beneficio no los atrae. Por eso tratamos de estimularlos por otro medio.»

▲ Para Olivares: «la gente se da cuenta que nosotros no somos el gobierno, no decidimos leyes. Hablamos todo el tiempo con los afiliados, con los trabajadores y con los delegados de fábrica. Esto es día a día.»

Trabajo desde casa

En un país donde el empleo informal crece, una enorme cantidad de personas trabaja para otros países desde su casa, y las nuevas generaciones no se sienten atadas a las estructuras históricas del pasado; entonces el sindicalismo tiene un camino de adaptación por delante.

En el futuro cercano, la discusión puede no tratarse únicamente sobre paritarias, sino sobre quién podrá representar a personas cuya tarea en la nueva era la realizará un robot o un software.

▲ Eduardo Cabello: «En el futuro veo un sindicalismo muy activo porque tiene desafíos extraordinarios. Principalmente volver a refrescar la mística, la militancia que fuimos perdiendo por una cuestión social, mundial. El mundo avanza a cosas que desenchufan lo humano, todo es más tecnológico. Los sindicatos vamos a ser el mal necesario que ordenará este mundo que te lleva por delante.»

▲ Pepe Villa: «Veo el futuro difícil. Con los cambios en el mercado laboral y las leyes nuevas el trabajador pierde fuerza, no tiene derecho a nada, le pagan cuando quieren… y las generaciones nuevas no vienen a llevarnos puestos, nadie quiere trabajar y faltan dirigentes.»

▲ Mirna Moral: «Es difícil imaginar el futuro. Creo que va a cambiar totalmente lo que tenemos ahora, pero tenemos que hacer sentir a los trabajadores que estamos con ellos, que estamos atentos y seguir viéndonos cara a cara.»

Supermercados
Cajeros automáticos en los supermercados

▲ Víctor Menéndez: «En nuestro caso el autodespacho es la principal preocupación. Hemos defendido a rajatabla la fuente de trabajo y hemos conversado con las tres cámaras que representan el convenio colectivo nuestro que es regional. Por suerte las estaciones de servicio han ido incorporando otros rubros y ahora casi que tienen supermercados dentro. Hay que capacitar a la gente, sobre todo a los mayores, para que puedan hacer otro trabajo, pero yo lo veo con preocupación.»

▲ Sergio Olivares: «Es algo que nos venimos planteando. Como gremialistas tenemos que hacer una vista hacia el futuro porque hay que adaptarse a lo nuevo. Cuesta cambiar el paradigma, pero no queda otra.»

Queda claro que el futuro del sindicalismo dependerá de su capacidad para responder una pregunta que atraviesa a gobiernos, empresas y trabajadores en todo el mundo: cómo proteger derechos laborales en una era donde el trabajo mismo está cambiando de definición.

image 78