• 8 de septiembre de 2023

El complejo escenario que atraviesan las empresas constructoras

El complejo escenario que                                        atraviesan las empresas constructoras

No pueden pagar el bono de 60 mil pesos. No hay precio de reposición de mercadería. El cemento y el hierro tienen de rehenes a los empresarios. El gobierno reconoce retraso en algunas obras y el no inicio de otras.

Los desvaríos de la economía en Argentina han generado una situación de incertidumbre y zozobra en todas las actividades relacionadas. Los distintos tipos de dólar, las restricciones a las importaciones, el proceso inflacionario y algunas imposiciones de carácter electoralista -bono de 60 mil pesos para empleados del sector privado y de la administración pública nacional-, han hecho que actividades que son multiplicadores, como la construcción, atraviesen un momento muy delicado.

Desde la Cámara de Empresarios de la Construcción, CAEMCO, han salido a plantear la cruda realidad del sector. Con aumentos a diario en componentes como cemento y hierro, que trepan más allá del dólar, con paritarias difíciles de sostener, con una inflación interanual del 130 por ciento, y mensual del 7 por ciento promedio, pero que se espera que en agosto se ubique entre el 12 y el 14 por ciento, la situación se hace insostenible.

Fue el propio ministro de Obras y Servicios Públicos, Julio Ortiz Andino, quien reconoció que la falta de aprobación de importaciones demoró la ejecución y varias quedarán en carpeta: “En la Quebrada de Zonda, estamos viendo cómo vamos a llegar. El Hospital de Rodeo, esta demorado el equipamiento por el tema de importaciones, así que estamos pensando la inauguración para fines de noviembre y quizás durante noviembre el Museo de Ciencias Naturales. Seguro que van a quedar varias pendientes. Se irán terminando e inaugurando con el próximo gobierno”.

El funcionario también manifestó que “me hubiese gustado dejar terminado el Acueducto Gran Tulum, tuvo demoras en el arranque de la obra del Túnel, se va a completar. También, me hubiese gustado dejar iniciado el proceso de la Terminal de Ómnibus, pero por sobre todas las cosas haber empezado la construcción de la autopista de Ruta 40, sur a Mendoza que están realmente en mal estado. Hicimos todo lo que se pudo. Si es real que hay varias de las obras con problemas con las aprobaciones de las importaciones. Tienen equipos especiales y se está demorando y no hay reemplazo de fabricación nacional”.

Obras con retrasos

> Quebrada de Zonda

> Hospital de Rodeo

> Museo de Ciencias Naturales

> Acueducto Gran San Juan

> Carcel de Matagusanos

No se iniciarán

> Autopista a Mendoza

> Terminal de Omnibus

> Hospital de San Martín

Qué dice el sector empresario

“En la provincia y en el país, planificar a 90 días es un suicidio”, dice Miguel Gili, presidente de la institución, respaldado por Carla Foroni, ingeniera e integrante de la cámara, quien manifiesta que “trabajamos para no perder”, agregando que “reinversión es una palabra olvidada en nuestra actividad”.

La falta de créditos a tasas accesibles es otro de los escollos, sumado a que el valor del metro cuadrado de construcción de calidad intermedia está en los 350 mil pesos, hay que sacar cuentas y decir que una vivienda tipo de 70 metros cuadrados cubiertos rondaría los 24,5 millones de pesos. El sueldo de un empleado de comercio inicial llegará a 280 mil pesos cuando perciba los haberes de setiembre. El sueldo de un docente inicial en la provincia es de 200 mil pesos. Para acceder a una vivienda solo hay un camino: el crédito.

El pago del bono de 60 mil pesos en dos cuotas impuesto por el gobierno nacional vino a complicar más las cosas, según los empresarios, quienes buscan la manera de no pagarlo porque los números no cierran. Cobrar un certificado de obra a los sesenta días ya es pérdida, aseguran, mientras que buscan la forma de armar una reunión multisectorial para diagramar el calendario de trabajo hasta el 10 de diciembre, fecha en que asumen las nuevas autoridades.

Miguel Gili – Presidente de CAEMCO

“No sabemos qué va a ser de la obra pública en sesenta días”

-Ya dijo el ministro de Obras que hay obras que tienen demoras por las importaciones, pero otras no se van a iniciar, ¿cuál es la situación? -La cárcel de Matagusanos ha tenido demoras por el proyecto, una readecuación y también por cuestiones presupuestarias. La realidad no escapa a lo que vivimos todos, muy compleja, para el sector nuestro particularmente compleja porque traemos una trayectoria de 18 meses, en julio de 2022 tuvimos un desfasaje que fue imposible de equilibrar, a pesar de la ley de emergencia de la obra pública que envió el gobierno de San Juan, pero la inflación arrolló estas disposiciones y nos tiene en un escenario cada vez más complicado.

-Hay elementos en la construcción que no respetan ni siquiera el precio del dólar, por ejemplo, el hierro. -El hierro tiene su realidad y el comercio de ello también, prácticamente somos rehenes del hierro y del cemento, tal es así que son factores importantes en los índices de redeterminación de precios, además de la mano de obra. Son los tres componentes más importantes en un mecanismo de redeterminación de precios.

-No debe ser fácil aumentar el valor de un departamento al ritmo de la inflación. -Tanto en la obra pública como privada sufren los embates de la economía. Una familia que estaba proyectando y ejecutando su vivienda, tengamos en cuenta de la noche a la mañana y de forma literal, el incremento mínimo fue del 25 por ciento en materiales como consecuencia de la devaluación del domingo al lunes siguiente de las elecciones. Tenemos empresas que han visto variaciones de precios entre un 25 y 80 por ciento. El comerciante debe resguardar su stock, dejando de lado la especulación, si no tiene precio de reposición menos va a tener para vender.

-No hay crédito, no hay previsibilidad, son condicionantes muy fuertes. -Hablábamos de que en la provincia proyectar a 90 días es casi un suicidio porque uno no sabe. Sabemos que día a día estos se vienen agravando, no sabemos si vamos a poder seguir trabajando.

-¿Hay ya empresas en crisis? -Sí, por supuesto. Hablamos de la reinversión del beneficio, esto ha quedad en la historia, una empresa constructora de obra pública y privada trabajan con un margen de beneficio del 10 por ciento, con una inflación que corre al 7 por ciento mensual, cuando además en la obra pública cobramos a los sesenta días, calculen, estamos ya trabajando a costa de su propio capital.

-¿Cuáles son las previsiones que tiene el Ministerio de Obras a corto plazo? -Hemos tenido reuniones con autoridades, reuniones seguidas con el ministro de Obras y la de Hacienda, hace diez días, previo a la imposición del bono y también nos reunimos con el ministro y Eduardo Cabello, a quienes les manifestamos la situación que veníamos anticipando. Nos reunimos a propósito respecto a la suma fija no remunerativa, ene asas reuniones no escapa la realidad del sector, y el ministro también está muy preocupado porque la realidad indica que no se puede hacer frente, mantener un mecanismo aceitado como traíamos hasta el año pasado. Tenemos que pensar que una inflación del 130 por ciento anual es devastadora, no permite ni a los privados ni a las autoridades de gobierno poder funcionar de manera armónica.

-¿Están  las empresas anticipando trabajos y no sabe cuándo los van a cobrar? -Este fue otro reclamo transmitido al ministro de Obras Públicas, estamos cobrando lo que antes se cobraba en quince o veinte días, que han sido obras del IPV tanto las financiadas por Nación como provincia, hoy estamos cobrando a sesenta días. Tuvimos una reunión con la Confederación de PyMES constructoras, que agrupa a muchas entidades de todo el país, el presidente estuvo reunido con ministro de Hábitat. Hay una curiosidad, la única provincia que está cobrando en tiempo y forma, tanto certificados de obra como redeterminaciones, es provincia de Buenos Aires. Ante esto, se le pidió lo mismo, readecuación de índices de actualización y de plazos, pero la respuesta fue la misma, es imposible.

Carla Foroni – Empresaria de la construcción

“Trabajamos para no perder”

-¿Qué representa la obra pública? -La Cámara nuestra agrupa a empresas que se dedican a la obra pública, pero la realidad es que cunado a la sociedad la va mal, la obra privada también se ve afectada. En nuestras empresas no estamos en condiciones de reinvertir las ganancias, nos cuesta devolver cualquier tipo de ganancia a lo privado. Si no hay ganancia, no hay obra pública ni privada.

-¿Se está construyendo poco en el sector privado? -Refleja la realidad macroeconómica que tenemos todos.

-¿Hay crédito? -Hay crédito para comprar una licuadora, pero no para comprar una propiedad, es uno de los pocos países donde hay que comprar una propiedad de contado.

-¿Se trabaja para no perder? -Se trabaja para no perder, hay una máquina aceitada que es difícil de parar y esto nos obliga a o parar.

-¿Cómo se evita que mano de obra especializada se vaya? -Tratamos de cuidar a las cabezas de los equipos todo lo que se puede, se inventa trabajo desde lo privado.

-¿Se podrá pagar el bono? -Eso se verá con las cámaras y la realidad de cada empresa, no sé qué consecuencias vaya a traer la decisión de cada una de ellas.