- 18 de abril de 2026
El cuento del tío se renueva


Escribe MARCELO DELGADO
Una vez más, caí como un “salame”. Las estafas no conocen límites y cada vez son más ingeniosos los pícaros que, ayudados por la tecnología, se las ingenian para sacarnos plata.
En esta oportunidad me llegó un video de una entrevista del periodista Nelson Castro al ministro de Economía, Luis Caputo y otros prestigiosos economistas, que aconsejaban invertir en un producto financiero gestionado por “Meta”, con respaldo en la inteligencia artificial, optimizando la inversión, con una rentabilidad en dólares, superiores al 100% anual.

Con las bajas de tasas en pesos, la volatilidad de las acciones y bonos, invertir en dólares financieros es una excelente alternativa. Me encantó la idea, aunque me pareció una promesa de rendimiento muy optimista. Entonces, comencé a buscar en las páginas de finanzas opciones de este tipo de colocaciones, y no encontré nada similar. Luego me fui a las páginas de TN (Todo Noticias) para ver nuevamente el video que recibí en Instagram y no lo encontré. Finalmente recurrí a los diarios especializados y no descubrí una inversión de esas características. Pero si, noticias advirtiendo sobre estafas, con referentes del mundo de los negocios, el periodismo o personas en edad de retiro, que apostaban a estas colocaciones súper rentables. Entonces, me pregunté porque periodistas prestigiosos o economistas de renombre, podrían recomendar colocaciones que en definitiva, son estafas. Me acordé del caso Libra, pero sin embargo, esto tenía fundamentos técnicos y el aval de especialistas en finanzas.
Finalmente, se cayó el velo. Las entrevistas eran imágenes reales, pero las voces, argumentos y presentaciones, todas simuladas por la IA (Inteligencia Artificial). Idénticos tonos de voz, entonación y tips que los hacen confiables. Entonces, escribí a amigos de las ciencias económicas y varios ya habían recibido e identificado la artimaña, aunque no todos.
Lo cierto es que el “cuento del tío” se renueva con la tecnología, y cuando pensamos que estamos maduros para caer, una vez más; algo nuevo para aprender.
Las redes sociales han revolucionado la comunicación y nos permiten estar al tanto en breves imágenes y contenidos de la realidad global, alternativas terapéuticas para enfermedades, estrategias para conocer personas, arreglos del hogar, análisis deportivo, historia de la humanidad entre múltiples temas. Pero no siempre la información que circula es fidedigna y en otros casos, con intenciones de engañar. Nuestros filtros son cada vez más vulnerados y la realidad simulada se parece mucho a la vida real. Necesitamos urgente recomponer el valor de las fuentes de información, la responsabilidad por lo que se publica, la obligación de acreditar la fuente y autoría; entre otras validaciones, para que la comunicación recupere su función.

