- 14 de marzo de 2026
Cuando los insultos raciales son una cosa seria
El caso Agostina Páez la abogada argentina que enfrenta un juicio que podría darle 15 años de cárcel. Un pedido de disculpas que llega tarde y una audiencia clave para el futuro de la profesional que permanece detenida con tobillera electrónica en un departamento de Rio de Janeiro.
El próximo 24 de marzo será un día clave para Agostina Páez, la abogada de Santiago del Estero de 29 años que permanece en un departamento brasileño con una tobillera electrónica.
El conflicto se originó durante una discusión por la cuenta en un local gastronómico de Ipanema. Según la denuncia, Páez realizó gestos discriminatorios (como imitar a un mono) y dirigido insultos racistas hacia los empleados del lugar.
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Inicialmente, la abogada negó las acusaciones, afirmando que se trataba de un intercambio gestual producto del enojo tras ser retenida en la puerta, y denunció que no se investigaron las ofensas que ella misma recibió.
La justicia brasileña imputó a Páez por el delito de injuria racial, una figura penal que desde 2023 se rige por leyes más severas en Brasil, equiparándose al racismo y siendo considerado un crimen no afiancable.
Se le confiscó el pasaporte, se le prohibió salir del estado de Río de Janeiro y se le impuso el uso de una tobillera electrónica.
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A principios de febrero de 2026, tras nuevas pruebas de cámaras de seguridad que mostrarían reiteradas expresiones discriminatorias, se dictó su prisión preventiva, aunque posteriormente recuperó la libertad ambulatoria bajo estrictas restricciones.
Recientemente, tras un cambio en su estrategia de defensa, Agostina Páez publicó un video y un audio en redes sociales pidiendo disculpas públicas. En sus declaraciones, reconoció que su reacción fue «una fracción muy grave» y un «error del cual aprendió», explicando que no se había disculpado antes por recomendación de sus anteriores abogados.
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Páez contrató a la abogada Carla Junqueira y optó por un pedido de disculpas público difundido el 11 de marzo. Con esto, busca admitir su responsabilidad para intentar obtener la pena mínima y facilitar un posible traslado o regreso a Argentina, algo que la fiscalía ha rechazado anteriormente por riesgo de fuga.
“Nuestra estrategia ahora es preparar el juicio, que arranca el 24 de marzo, para evitar el peor escenario, que es el planteado por la Fiscalía de pedir un concurso material, que sería una sumatoria de tres delitos, tres penas, 15 años (de prisión)“, afirmó Junqueira.
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La abogada también cuestionó la proporcionalidad de la respuesta judicial en Brasil. “Hay una desproporcionalidad entre la reacción cautelar y la definición del concurso material, y efectivamente lo que pasa es eso”, expresó. Según la defensora, existían alternativas menos gravosas para garantizar la aplicación de la ley penal sin recurrir a medidas tan restrictivas.
“Había maneras de garantizar la aplicación de la legislación penal con cautelares menos gravosas. Y el concurso material es una exageración, porque el concurso material lo que dice el juez es que en vez de haber habido un solo delito de racismo, hubo tres, porque fueron tres víctimas distintas en tres momentos distintos”, explicó.
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La defensa de Páez trabaja en una estrategia que pone énfasis en los aspectos procesales y en dejar de lado los intentos previos de su antigua defensa de responsabilizar a las víctimas, un enfoque que, según Junqueira, no suele prosperar en casos de derechos humanos.
“Más allá de ser un caso de derecho penal, es un caso de derechos humanos y en esos casos, la estrategia de responsabilizar a la víctima no suele funcionar en ningún país del mundo”, remarcó.

El pedido de disculpas
Esta semana Páez publicó un nuevo video en Instagram en el que ofreció disculpas públicas por lo que hizo. La joven reconoció la gravedad de su conducta y asumió su responsabilidad por el episodio que la mantiene hace casi dos meses involucrada en un proceso judicial en Brasil y que no le permite retornar al país.
“Hola, soy Agostina Páez, acusada de racismo en Brasil por una reacción muy grave que he tenido. Por eso, ahora quiero pedir disculpas públicamente”, expresó.
“Ella quería haber pedido disculpas antes, pero tenía este temor jurídico de hacerlo”, señaló la letrada, quien admitió que “hay un video” que muestra el momento del acto discriminatorio y “eso es innegable”.
El expediente aún no incorpora el pedido de disculpas de Agostina, pero la defensa planea notificarlo al juez antes del inicio del juicio. La expectativa está puesta en que la nueva estrategia permita modificar el rumbo del proceso y evite la máxima condena solicitada.
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En el video Páez relató cómo el proceso judicial y el tiempo transcurrido en Brasil la llevaron a informarse sobre el racismo y a reflexionar sobre sus propias actitudes. “Ahora interiorizándome, aprendiendo y escuchando, entiendo lo delicado que es”, remarcó en su mensaje.
En los últimos días, la abogada denunció a través de sus redes sociales recibir constantes amenazas de muerte y mensajes violentos, lo que ha generado que su defensa solicite medidas de protección adicionales.

