- 13 de diciembre de 2025
Cuando armar colecciones se transforma en una pasión
En tiempos en lo que todo lo material pareciera ser de vida efímera, el coleccionismo se transforma en una pasión para muchos sanjuaninos. En esta nota algunos de los tantos coleccionistas y sus historias con monedas, autos a escala hasta la devoción por la histórica ficción de los Transformers. Integrantes de tres generaciones de coleccionistas locales revelan sus secretos.

San Juan tiene sus coleccionistas, un hobby, entretenimiento, pasión o como quiera llamárselo. Todavía no es furor en San Juan, en comparación con urbes más grandes. Pero la pasión por el coleccionismo viene en constante crecimiento en la provincia, sobre todo tras la pandemia de coronavirus. Hoy hay tantos materiales coleccionables como perfiles de quienes se dedican a esta actividad.

Cada año los coleccionistas sanjuaninos realizan exposiciones para mostrar sus piezas más destacadas y contagiar a otras personas para que incursionen en la actividad. Actualmente hay dos grupos muy conocidos en el ambiente: “Locura en Escala San Juan” (autos, motos, aviones a escala) y “San Juan Geek Collection” (Tortugas Ninja, Transformers, ThunderCats); además de los numismáticos.


JUAN CARLOS NAVARRO
“Tengo series completas de monedas de cada país”
Juan Carlos Navarro tiene 73 años. Navarro fue chofer de limusinas para una compañía argentina en Nueva York, Estados Unidos. Entre los famosos argentinos que trasladó a los aeropuertos recuerda a Valeria Lynch, el dúo Los Pimpinela (los hermanos Lucía y Joaquín Galán), Ramón “Palito” Ortega y el dúo Los Visconti (los hermanos Abel y Víctor Visconti). Mientras que de las celebridades extranjeras destaca a la artista Donna Summer.
Actualmente está jubilado y se enorgullece al señalar que es uno de los cinco coleccionistas de monedas y billetes de San Juan. “Yo digo que todos los numismáticos somos apasionados. Empezar a leer los libros y descubrir el por qué de la imagen de un billete o una moneda a uno lo introduce en el contenido”, explica.
-¿Hace cuánto tiempo sos coleccionista?
Hace 63 años. Comencé a los 10, con unas monedas que me regaló una vecina: tres monedas brasileras y una paraguaya. Me empezó a gustar el coleccionismo desde el momento en que tuve las monedas en la mano. Recuerdo que cuando iba a jugar a la pelota o a remontar volantines las llevaba en una cajita de fósforos y a cada rato me tocaba el bolsillo para ver si estaban. Desde ahí las tías y las vecinas comenzaron a regalarme.

“Vengo desde niño juntando las monedas, así que vender la colección sería como vender un hijo. En la Feria de las Pulgas, de la cual soy presidente, tengo un stand de compra-venta. Pienso coleccionar hasta los últimos días de mi vida”.
-¿Cuál era tu meta?
La ambición de coleccionista era llegar a tener aunque sea una moneda de cada lugar del mundo. Ahora tengo billetes y monedas de los cinco continentes y hace años tengo series completas de monedas de cada país. En la actualidad cuento con 22 mil piezas entre billetes y monedas. Son muchas más monedas que billetes. Yo las consigo en casas numismáticas de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, o también compro de España o Estado Unidos. Inclusive estuve 10 años viviendo en Nueva York y ahí conseguí muchísimas piezas.
-¿Cuál es la moneda o billete que más te impresionó por el contenido?
Para mí todas las monedas son importantes, porque en una colección si te falta una pieza, por más que sea insignificante, no tenés la colección completa. Pero personalmente me gustan los denarios, de los que tengo cinco piezas. Es una moneda bíblica, con la que le pagaron a Judas para traicionar a Cristo: le dieron 30 denarios. Es una monedita de plata chiquita que en este momento debe estar entre los 6000 y 7000 pesos.
-¿Cuáles son las monedas más difíciles de conseguir?
Normalmente las monedas de Palestina son muy difíciles o los lazaretos de Colombia, que son del leprosario. Mientras más difícil de conseguir una pieza más cara es. Tengo monedas de la posguerra alemana, que son de porcelana, y otras de España de 1934, de cartón.

NELSON GÓMEZ:
“Los Transformers siempre fueron una pasión”
Nelson Fernando Gómez es empleado público y tiene 40 años. Mantiene viva la llama que lo conecta con un hobby de su niñez: la colección de los Transformers, piezas que se desprenden de la ficción que fue furor entre las infancias de los ‘90.
Gómez también tiene piezas de las Tortugas Ninja y de los ThunderCats. Está tratando de completar la de los Halcones Galácticos y además tiene algunos autos a escala.
Él asegura que hoy le “encanta estar en este mundo del coleccionismo” porque es su cable a tierra. “Veo mi colección y digo ‘es lo que siempre quise tener desde chico’”, dice satisfecho.
-¿Empezaste con los Transformers?
-Soy coleccionista hace siete años. Empecé con los Transformers de la primera generación. Fue algo que me gustó desde siempre, aunque hoy tengo algunas cosas más. Pero desde chico soy fanático de los Transformers. En un viaje a Chile me encontré con la línea que me gusta y ahí inicié: me compré uno, al tiempo otro y así fui completando la colección.
“Yo hago maquetas para otros coleccionistas o para mí. Las hago a mano, usando plástico u otro material que tenga, últimamente le agregué impresión 3D. Para los Halcones Galácticos que tengo diseñé la nave a escala. He vendido varias maquetas”.
-¿Actualmente cuántos tenés?
-Debo tener casi 100. Son modelos distintos. La franquicia de Transformers se fue extendiendo desde la primera generación: fueron series que salieron en 1996, en 2001 y así fue avanzando. También hubo videojuegos y últimamente películas. Van variando en personajes, estilos, formas. Los precios que se manejan hoy en día son de 300 mil pesos cada pieza, han subido muchísimo.

-¿Hay diferencias de tamaños entre las piezas?
–Al haber tantas colecciones de Transformers hay de distintos tamaños. Uno elige y se concentra en una colección. Los que yo tengo son figuras nuevas pero de la serie vieja. En modo vehículos (camiones y autos) todas manejan la misma escala y en modo robot tienen diferentes tamaños. En autos la escala es de 1/32 aproximadamente.
-¿De dónde te conviene traer los robots?
Al buscar una línea específica de Transformers he comprado usados o nuevos en Mercado Libre o los traigo de afuera, porque salen más baratos. He traído de Chile o conseguí en páginas de China, Japón, Estados Unidos. Alguna vez me junté con un amigo para comprar dos y abaratar el envío.

FRANCISCO CHIRINO
“Llegué a tener 300 autitos de colección”
El comerciante Francisco Nicolás Chirino, tiene 26 años y colecciona autitos a escala. Una pasión que se inició porque siempre le gustaron las carreras de auto”. “Hasta a mi pareja le cuesta entenderlo, porque no hay un fin de semana en que no vea una carrera. Soy muy obsesivo con eso”, asegura.
-¿Cómo surgió la idea de coleccionar autitos a escala?
Empecé a ser coleccionista en 2009 cuando era muy chico. Mi mamá me compraba autitos. Primero los veía como un juguete, pero después, sabiendo que se podían conseguir muchas ediciones, comencé a coleccionar. Me gustaban los Hot Wheels, que todavía son una marca cara, pero no podía tenerlos. Cuando me los pudieron comprar ahí nació todo el amor por la marca y el coleccionismo.
-¿Hoy cuántos autos tenés?
Actualmente debo tener unos 200. No son muchos porque para arrancar con mi negocio de venta de autitos tuve que sacrificar varias partes de la colección. Lo máximo que he tenido han sido casi 300.
-¿Cuál es el mayor precio que pagaste por una pieza de colección?
Por la última pieza grande que compré habré pagado unos 50 mil pesos. Era una camioneta del fundador de Walmart, una edición especial que sacó Hot Wheels. Se la compré a un proveedor que me trae los autitos para vender. Tengo proveedores de Buenos Aires, Mendoza, Estados Unidos y Chile.

-¿Son todos de colección también los autos que vendés?
Sí, vendo lo mismo que colecciono, los Hot Wheels, Matchbox, marcas estadounidenses de autitos en escala 1/64. Busco ponerme un local en el centro, que sería el primer comercio de solo venta de autos de colección. Hoy me manejo mucho por redes sociales: Instagram y YouTube.
-Cuando pasó a ser también un negocio?
-Con el negocio empecé en 2021 porque necesitaba dinero para pagar deudas. Tuve que vender parte de mi colección y dejé la carrera de diseño industrial, pero salió bien y hoy tengomás de 300 modelos disponibles a la venta.Cada 30 de septiembre se festeja el día de regalar Hot Wheels y este año fue un boom de ventas”.
La mayoría de los autitos a escala son metálicos y plásticos. Los Hot Wheels Premium de colección tienen ruedas de gomas y son totalmente metálicos, a algunos se les abren las puertas, el capó y el baúl, y tienen suspensión.

