• 27 de octubre de 2025

Las tierras raras que todos quieren

Las tierras raras que todos quieren

Escribe: Giancarlo Parietti –

Hasta el nombre resulta periodísticamente atractivo: tierras raras.

Más aún si se agrega que el control de este recurso valioso y escaso puede convertirse en un factor de poder en materia de política exterior.

Las tierras raras se usan para fabricar poderosos imanes permanentes que se utilizan, por ejemplo, en baterías recargables para autos híbridos y eléctricos, en generadores para turbinas eólicas y en teléfonos celulares. También en los motores de aviones militares como el F-35, o para aislar magnéticamente todos los mecanismos de precisión en drones y misiles.

Son un grupo de 17 minerales. Son ellas: escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, promecio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio. 

>>>

Dicho esto vamos al meollo de la cuestión.
China controla el 37% de las reservas, el 60% de su extracción y el 90% del procesamiento de tierras raras a nivel global. Ante esto, las potencias en Occidente buscan mayor acceso a este recurso crítico para usos civiles y militares.
China domina cada etapa de la cadena de suministro de las tierras raras, y con esto en mente ha anunciado que limitará su exportación y que prohibirá la exportación de la tecnología para procesarlas. 
En este contexto, existe temor de que China lleve a cabo un comercio punitivo, usando su poderío en la materia. 
Un caso recordado es el de Japón, a quien China prohibió su envío en 2008 por un incidente territorial. Por ello, Tokio –que importaba el 91% de sus tierras raras de China– diversificó sus suministros para disminuirlos al 58%.

>>>

China avanza agresivamente sobre los depósitos de tierras raras en Myanmar, donde el gobierno militar le otorgó la explotación del 95% de todas las minas existentes (tierras raras, jade, oro). Por su lado, Vietnam –que posee 18% de las reservas de tierras raras– ha decidido no exportarlo, mientras busca mejorar sus tecnologías de extracción y procesamiento. A su vez, Rusia posee el 10% de las reservas globales, mientras la India posee casi el 6%

>>>

Por su lado EE.UU., en una acción defensiva, ha anunciado que impondrá tarifas de 25% sobre la importación de tierras raras y de imanes permanentes de China en 2026, para beneficiar a productores locales. Mientras, la Unión Europea (UE) busca disminuir los riesgos de la dependencia china en materia de tierras raras, pero sin desacoplarse. A su vez, confía en el potencial de los depósitos encontrados en Suecia, los más grandes en la UE y en una noticia que en los últimos días una noticia sacudió las redes: el hallazgo del mayor depósito de tierras raras del continente, ubicado en el complejo Fen Carbonatita, en el sureste de Noruega.  Este descubrimiento, con un estimado de 8,8 millones de toneladas de óxidos de tierras raras, supera con creces los 1-2 millones de Kiruna, que hasta ahora ostentaba el mayor yacimiento europeo.
El depósito tiene un valor de 64.000 millones de euros y Estados Unidos ya planea cómo hacerse con él.

>>>

Estos elementos no son raros en cantidad, pero presentan un difícil acceso comercial y un uso estratégico que los convierte en verdaderas joyas minerales.
El yacimiento de Noruega podría cubrir alrededor del 10% de la demanda europea en tierras raras si se desarrolla apropiadamente. Este porcentaje representaría un alivio significativo frente a la actual dependencia de China, que abastece casi el 100% de las tierras raras pesadas de Europa.

>>>

En concreto, las tierras raras, elementos que alguna vez parecían invisibles, han emergido como piezas clave para garantizar la energía sostenible y la independencia estratégica.